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Verónica Marroquín
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07 Mayo 2017 04:15:00
El milagro de ser mamá
Para toda mujer que ha dado amor, en especial a mi madre
Graciela Narváez González de Marroquín


QUERIDOS AMIGOS: hoy es un día muy especial, podría decirles que todos lo son, pero sin duda hay días realmente excitantes.

Hoy, 7 de mayo, si Dios quiere, nos vemos a las 16:00 horas en la Feria del Libro, en Arteaga, Coahuila, presentamos El Libro de los Seres Felices, de la autora y querida amiga Alia Esquivel.

Ha y diferentes formas de amar de una madre, digamos que mi amiga Alia, por medio de ese bello libro, que duró su gestación cuatro años, puso todo su amor en él, es una forma diferente de dar amor por medio de las letras.

Felicidades preciosa , hoy es un gran día, y es tu día, que lo disfrutes. Gracias por compartirlo conmigo y con todos los que tendrán el privilegio de tener en sus manos a tu hijo (tu amado libro).

Las madres somos tan dis tintas unas de otras; quiero pensar que la mayoría amamos profundamente a nuestros hijos, y cuando no es así puede ser porque hay patología en la mente de esa madre, las causas pueden ser muy diversas.

Hablemos de una situación normal: El amor es el motor que mueve al mundo y en especial a las madres que a veces nos ceganos de amor al ver a nuestros hijos, y podemos malcriarlos, sobreprotegerlos, y eso no les ayudará en la vida sino al contrario.

Dar les todo no da tan buenos resultados. Es primordial educarlos para la vida, no sabemos cuánto tiempo Dios nos permitirá vivir.

Que tristeza, amigos queridos, cuando una madre muere al dar la vida a su hijo, es algo que me duele en el alma, que un bebé se quede sin su madre. Este lamentable acontecimiento jamás debería suceder.

Hay que ayudar a las madres para que vayan cada mes al ginecólogo y estén checando que todo vaya bien.

La tasa de mor talidad es significativa, por eso para mí es un milagro bellísimo ser madre y poder amar y disfrutar a mis hijas cada día, pues se acerca más el día que harán su vida lejos de mí.

Agradezco a Dios por la vida de mi madre que tanto amo y que nos ha dado tanto amor y toda la dedicación del día a día para mis hermanos, para sus nietos, para mi padre y mis hijas, y a cuanta persona llega a su casa, que los atiende con esa misma entrega.

Eres admirable mamá, gra cias infinitas , te amo, Dios siga dándote salud y vida junto a mi papá.

¿Por qué el milagro de ser mamá? Porque es un regalo maravilloso el poder dar vida a otro ser, que no a todas las mujeres se les ha otorgado ese privilegio, sin embargo hay la opción de adoptar a un bebé que está necesitado del amor.

Y mis bellas madres solteras, que algunas lo decidieron así, otras no, sé que han hecho el mejor esfuerzo, así como las que decidimos divorciarnos y nos tocó hacernos cargo de los hijos, tarea nada fácil, pero igualmente hermosa.

Y las mamás que quedaron viudas, también de la noche a la mañana, con hijos que seguir criando y manteniendo. Cuántas madres hay en el mundo siendo aún unas niñas, que les han robado la inocencia, y que han aprendido juntas a crecer.

Cuántas historias hay como la de Laura (nombre ficticio), que tuvo cinco hijos y todos con necesidades educativas especiales.

Recuerdo, ella solicitaba ayuda cuando yo trabajaba en la Procuraduría de Atención Ciudadana, el sistema en ocasiones nos limitaba para dar el cien por ciento de ayuda, pero siempre hay amigos empáticos a la necesidad del prójimo.

Mi admiración y respeto a esas madres anónimas que van deambulando por las calles en busca del sustento para sus hijos, benditas las madres. Y debo también felicitar a padres que son excelentes y hacen también el papel de madres, benditos sean todos.

Si tú, amiga , que me haces el honor de leerme y no tienes hijos, si deseas dar tu amor ve y desbórdalo en esas criaturitas de Dios esperando ser amados en las casas hogar.

A esas madres que han sido abandonadas por sus hijos, por el motivo que sea, que se encuentran en las calles, pidamos por ellas también.

Les ma ndo un abra zo, con todo mi amor, a esas abuelitas bellas de los asilos de ancianos, que al ver sus miradas, algunas perdidas, otras tristes, al visitarlos se les alegra su carita.

Y cómo olvidar a las madres que ya están con Dios, las amadas abuelitas que nos dieron su amor y cuidados, pero las llevamos en el alma.

Un día como hoy, Dios se llevó a una gran mujer, querida para mi familia y para mí, fue excepcional hija, esposa, madre, hermana, y querida vecina de mis padres por 40 años, mi madre la quería mucho, aún le llora, su hermana del alma y compañera de vida, mi querida señora Amalia Traní de Jiménez, la seguimos extrañando mucho.

Felicidades a todas las mujeres que dan amor desde lo más profundo de su alma. Qué bello privilegio divino ser mamá.

“MADRE MÍA Y CELESTIAL REINA, PROTÉGENOS CON TU SANTO MANTO, E ILUMINA Y BENDICE A LAS QUE ALGUN DÍA LLEGARÁN A SER MADRES”.

Reciban un abrazo con mucho amor mamás, que Dios las proteja siempre y dé fortaleza. Hasta la próxima, su amiga Verónica, ¡bendiciones! Consultas

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(844) 227 7066



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