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Luis Bernal
Luis Bernal
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Narrador y cronista. Autor del libro de cuentos ‘La casa púrpura’ y la novela ‘Por este cielo jamás dejan de circular aviones’. Colabora para varias revistas y periódicos del país. Hincha de Tigres y la música norteña.

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09 Mayo 2018 04:05:00
El mundial de Baldi
Un futbolista profesional que escribe novelas, una frase muy poco usada pero maravillosa.

La frase, supongo sonará extraña aunque tenga sujeto, verbo y predicado ordinariamente acomodados. El asunto es que si ya nos parece medio improbable que el futbolista lea, que le interese la sociedad fuera de la cancha, que vaya a un museo o alguna cosa por el estilo, el que sea el jugador quien genere cultura le puede hacer a más de uno acomodarse las gafas para comprobarlo.

Hace unos meses andaba yo muy clavado con la literatura de La Plata así que me dediqué algunas noches a buscar novelistas, principalmente, nacidos en Argentina y Uruguay. En una de esas noches, para mi sorpresa me encontré con Daniel Baldi, a quien considero desde esa ocasión una especie que debe ser protegida. El nacido en Colonia del Sacramento llevó su afición por las letras a la literatura infantil y en 2013 fue publicada su novela Mi Mundial (Alfaguara), un libro ilustrado que por si fuera poco estuvo engalanado con un prólogo de Diego Lugano, en ese tiempo capitán de la selección Uruguaya. Daniel Baldi fue

jugador de Peñarol entre otros equipos –en México militó en Cruz Azul– para cumplir las dos opciones de su sueño infantil: futbolista o escritor.

El escritor argentino Hernán Casciari dijo en algún momento: “Solamente soy escritor porque soy gordo; si no, sería futbolista”. Me apropio la frase también. El caso de Baldi fue distinto, ha hecho ambas cosas y con buenos resultados en cada una. Mi Mundial fue publicada justo antes del Mundial de Sudáfrica y se convirtió en un best-seller que detonó un boom de libros sobre futbol en Uruguay, después escribió una segunda parte publicada justo antes del Mundial de Brasil y bueno, ese ya no es el caso, hablemos de Mi Mundial.

Uno. Nos cuenta la historia de Fernando “Tito” Torres, un niño del barrio Los Nogales de Colonia del Sacramento, junto a sus padres y cuatro hermanos. El pequeño obviamente amante de jugar futbol pasa todo el día tras su querida Penalty.

Dos. El morrito tiene talento, entonces no es la clásica historia de los niños que por extrañas razones logran triunfar, no. En este caso el niño es “descubierto” y pronto se acercan a él los cazadores de talento. De pronto ya es jugador de Peñarol de Montevideo.

Tres. Llega el éxito, la fama y acá aparece el lugar común, empieza a descuidar su vida, la escuela, etc. Justo en el momento en el que la oportunidad de jugar en Europa llega. Acá cambian las cosas. Todo su mundo.

Bien, dejemos ahí la historia, es un libro que me maravilló, la historia tiene muchos detalles y está narrada de una forma muy completa. Hace poco en una reunión hablaba con algunos desconocidos del asunto de que a veces no logramos acercar a los niños a la literatura porque no les damos los libros correctos, este sería uno de esos libros; uno correcto y bien logrado.

Es claro que Baldi al ser ya un futbolista reconocido no tardó en aprovechar los reflectores para comenzar a publicar sus manuscritos, que son un montón. Digamos entonces que el Uruguayo también humanizó un poco el fútbol, o lo intentó, pues entre su obra lleva muestras de querer sacar esa parte oscura del deporte, lo que muchos no quieren contar. La decepción, la presión, el sufrimiento y por último: la nada.
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