×
Ricardo Torres
Ricardo Torres
ver +

" Comentar Imprimir
20 Enero 2017 04:00:00
El neoliberalismo en México (última parte)
El autoritarismo neoliberal se manifiesta en su política hacia los trabajadores (reforma laboral), reprimiéndoles sus derechos laborales por medio de leyes restrictivas, que facilitan el despido de los trabajadores, debilitan las seguridades sociales y alientan a los empleadores a intensificar la explotación a través de prácticas de “flexibilidad laboral”. El crecimiento del desempleo y las nuevas leyes laborales tienen el doble efecto de “fragmentar” los sindicatos tradicionales, debilitando su poder colectivo de negociación.

Décadas completas de práctica neoliberal en México lograron cambiar a la sociedad mexicana en todos sus aspectos por arraigados que estuvieran; como ya se dijo, el sindicalismo fue mermado a base de sometimiento y la fortaleza y dinámica de los vínculos sociales se diluyó, mientras que por otro lado, la clase política se enriqueció y se convirtió en una clase social bien cohesionada entre ellos, pero distante e insensible ante las condiciones de vida de los gobernados. Los gobiernos priistas, panistas y hasta perredistas, invariablemente caen seducidos por el capitalismo, en virtud de que este siempre termina premiándolos.

En resumen, el impacto del neoliberalismo en los pueblos de América Latina ha sido negativo y, en consecuencia, esta política de entregar la nación a capitales extranjeros como alternativa de crecimiento y de mejoramiento en las condiciones de vida en los ciudadanos ha fracasado.

A pesar de lo anterior, en México el neoliberalismo gobierna, y este sistema más ideológico que teórico, y sobre todo más político que económico se ha filtrado hasta la medula ósea de nuestro gobierno. Los mexicanos sin darnos cuenta permitimos que desde la época de Carlos Salinas se instalara un sistema político globalizador, capitalista y autoritario, bajo el disfraz de Gobierno legítimo, por devenir de procesos electorales.

Pero no toda la culpa es de los mexicanos; en el neoliberalismo, los gobiernos aplican un estilo autoritario característico de regímenes militares, para poder implementar las políticas neoliberales antipopulares de privatización. Este sistema ha transformado para mal la naturaleza de las políticas, para convertirlas en métodos de sometimiento a través de la precaria calidad educativa y de la desmotivación de la población para dejar de participar activamente en las cuestiones públicas.

Es por esto que el neoliberalismo puede prosperar en un simulado sistema democrático, al hacerse compatible con las elecciones, pero como vimos, depende de medidas autoritarias y de las instituciones por ser una política integral. Además, en el neoliberalismo los procesos electorales se desestiman ante el cansancio de la población, al percatarse que los políticos neoliberales nunca hacen campaña mostrándose realmente como son, e incluso prometen corregir los abusos del capitalismo y una vez electos, proceden a profundizar y extender el proceso de privatización. El neoliberalismo corrompe haciendo de los poderes de la unión meros funcionarios del sistema capitalista, y tal como lo hemos vivido en los gobiernos priistas, panistas y en algunos estados perredistas.

Los mexicanos debemos entender que en México nada va a cambiar si insistimos en elegir gobiernos neoliberales. Nuestro país y su gente demanda un verdadero cambio y no sólo relevos, un cambio de fondo en la política económica y social de nuestro país.
Imprimir
COMENTARIOS



0 1 2 3 4 5 6