×
Leopoldo Ramos
Leopoldo Ramos
ver +

" Comentar Imprimir
23 Agosto 2015 04:03:49
El Ojo Derecho de Polonio
El Ojo Derecho de Polonio es un taller de escritura y redacción que desde hace dos años se puso en marcha en el Cereso varonil de Saltillo, como parte de un ejercicio de la diócesis local para contribuir a la reinserción social de los internos.

La primera etapa del proyecto culminará el próximo 28 de agosto con la presentación del libro Tic Tac, compendio de entrevistas, crónicas, reportajes, cuentos, ensayos y poemas redactados por algunos de los reos.

A manera de conocer sobre el proyecto y en reconocimiento a Jackie Campbell, quien lo ideó y funge como coordinadora, y a los talleristas que lo hicieron posible.

A continuación se reproduce un texto elaborado por quien esto escribe, el cual aparece en la contraportada de la publicación que se hará pública en las instalaciones del Museo de las Aves, a las 19:00 horas, en la fecha descrita.

“¿Y no quieren ustedes que el taller se llame El Ojo Derecho de Polonio? Al menos no dice nada de rejas, ni de grilletes, ni de cosas obvias, ni títulos trillados. ¿Quién se anima a decir que sí? ¿O que no? ¡Venga! Que yo sigo intentando pensar”, nos dijo Jackie Campbell a quienes durante días discutimos sobre el nombre del proyecto.

Hubo una terna: Rejas libres, Para no morir dos veces y Vivir para contarlo. La decisión sobre la primera propuesta fue prácticamente unánime, salvo una adicional que Jesús Peña presentó en el último momento: “Libertad bajo palabra”, como el poemario de Paz.

El caso es que ninguno de los cuatro nombres gustó a los miembros del comité gubernamental de reclusorios, quienes después de la insistencia, y de ver que se cumplieron los requisitos de seguridad y pedagogía, dieron luz verde a la posibilidad de llevar instrucción a los presos, en un intento por abonar a su reinserción social.

Sin embargo, les incomodó la idea de identificar el proyecto con las restricciones que a diario padecen los internos. ¡Qué paradoja!

En lo personal creo que el taller de escritura y redacción no pudo ser bautizado de otra manera. Nadie mejor que Polonio para reflejar la hazaña cotidiana de sobrevivencia dentro del sistema carcelario. Nada más realista que El Apando para dibujar la cruda rudeza dentro de los penales. ¿Quién mejor que Revueltas para denunciar lo que en carne propia vivió?

El taller de escritura y redacción empezó a tomar forma en junio de 2013 con la convocatoria a los talleristas, la asignación de los temas para cada módulo, y la selección de literatura y respaldo pedagógico.

El 25 de septiembre de ese mismo año llegó la buena noticia, y el taller habría de iniciar cinco días después.

Casi todas las decisiones fueron colegiadas, pero hubo algunas cuya premura llevaron a Jackie a resolverlas sin consulta previa con el grupo, como la duración de cada módulo y la necesidad de garantizar que los compañeros tomaran algo de alimento antes de ingresar al aula.

“Hoy me enteré que los muchachos llegarían al taller sin bañarse ni desayunar, pues antes de las 8 de la mañana no tienen acceso a agua, ni a su desayuno. Y sin consultarles a ustedes decidí esta mañana que el horario será de 9 a 11 horas, con que espero estén de acuerdo.

Esto refuerza la idea que alguna persona sugirió de contemplar algún dulce, fruta, o bebida que sirviera de energía para los internos que participen en el taller”, nos dijo Campbell. 

En las semanas previas al inicio del curso la convocatoria se colocó en los pasillos y patios de la cárcel y el resultado nos sorprendió, pues más de 50 internos mostraron interés en participar.

Las autoridades limitaron el grupo a 25, y finalmente el taller empezó con 31; la mitad permaneció hasta el final. La cita fue cada lunes por la mañana y a la vuelta de dos años el éxito del taller se puede medir con el desarrollo académico de los internos, la calidad de sus textos y la posibilidad de saber que tras las rejas y muros hay una vida en desarrollo.

No sé si se logró contribuir a mejorar la condición humana de los participantes, pero estoy seguro de que El Ojo Derecho de Polonio nos permitió revelar capacidades y valores que ahí estaban y no sabíamos apreciar.

¡Enhorabuena! A seguir tallereando.
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2