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Carlos Gutiérrez Montenegro
Carlos Gutiérrez Montenegro
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Psicólogo, Maestro en Enseñanza Superior por la Universidad Autónoma de Nuevo León, actualmente desarrolla su campo en la Universidad Pedagógica Nacional, Unidad Saltillo, como coordinador de investigación; en el Centro de Asesorías, A.C. como psicoterapeuta psicoanalítico; Asesor técnico del Centro de Investigaciones Psicopedagógicas, de la Dirección de Educación Especial de la Secretaría de Educación y Cultura del Gobierno de Coahuila; Productor de contenido del programa “De Frente” y editorialista del canal 7 RCG de televisión, además de articulista del periódico “Zócalo” de Saltillo. Algunos de sus escritos e investigaciones son: "PSICOANALISIS Y SOCIEDAD", publicado por la Universidad Veracruzana en 1982, el 'ESQUEMA DE LA PUBLICIDAD', también publicada por la Universidad Veracruzana en 1984, la 'ESCUELA PARA PADRES", publicada por la Secretaría de Educación Pública de Coahuila y el Instituto de Servicios Educativos del Estado de Coahuila, en 1993 (primera edición) y en 1994 (segunda edición). Además, la investigación llamada ‘ESTUDIO EXPLORATORIO Y PROSPECTIVA DEL PROGRAMA MECED EN EL ESTADO DE COAHUILA’, realizada en una colaboración conjunta de la UPN con el DIF Estatal y la Secretaría de Educación Publica de Coahuila y la investigación “ESTUDIO DE LAS CONDICIONES DETERMINANTES DE LA REPROBACIÓN EN LA UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE COAHUILA”, de reciente publicación.

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20 Agosto 2018 04:00:00
El oscuro perfil del asesino
Tiene 31 años y prácticamente terminó su vida social activa, porque le esperan largos años de cárcel, que no va a ser cómoda, si creemos en las leyendas negras del trato a los indiciados que llegan con cargos de violación o asesinato de menores, porque los internos se ocupan de llevarlos a un infierno muy particular de constantes abusos.

Jesús González Lucio es el hombre que mató a una niña de un poco más de 2 años porque, según declaró Wendy Elizabeth Lara Tristán, que con 24 años es madre de Axel, de 5 años y de la pequeña Éstefany, masacrada por su padrastro Jesús, pareja reciente de su madre, él los agredía bajo los efectos de las metanfetaminas.

Los niños estaban sumamente sensibilizados a las agresiones, pues ellos mismos las estaban sufriendo cotidianamente, desde el momento en que su madre se unió al violento individuo, por lo que ese día al empezar la violencia contra su madre, empezaron a llorar y gritar con el miedo desbordado.

Los gritos de la niña fueron el detonador de la conducta disruptiva del hombre, quien la pateó y la tiró al suelo, en repetidas ocasiones y con tanta violencia que le ocasionó la muerte.

Sin duda ese hombre está enfermo, porque alguien con un mediano equilibrio ni drogado haría lo que hizo. Si aplicásemos las plantillas de las características esenciales de los trastornos de la personalidad, seguramente entraría en el de la personalidad antisocial, lo cual explicaría las conductas aberrantes que el hombre cometió, no solo contra los niños, sino también contra la mujer.

Y no creo que ellas hayan sido sus primeras víctimas, porque el perfil del trastorno de la personalidad antisocial inicia desde la infancia, con trastornos de la conducta y, con fuertes posibilidades, con un trastorno por déficit de atención con hiperactividad dentro de los elementos precursores, teniendo una niñez marcada por la incorregibilidad, la delincuencia y los problemas escolares.

Sujetos con este perfil ignoran y violan en forma crónica los derechos de otras personas y les cuesta mucho trabajo adaptarse a las normas sociales, por lo que generalmente deciden no hacerlo.

Así, cuando tienen deseos sexuales, tratan de satisfacerlos de manera inmediata, sin importar realmente el recipiente. Por ello, abusaba sexualmente de la pequeña Éstefany (lo que se comprobó en la autopsia), no solamente penetrándola, sino también introduciéndole objetos incluso por la vía anal.

Otras fuentes de placer que experimentaba era lastimar a ambos pequeños con el encendedor con el cual quemaba el Cristal, la metanfetamina para drogarse.

Y es posible que no solamente consumiera drogas, sino que también las distribuyera, porque estos individuos así se financian, además del fraude, la estafa, el robo e incluso la prostitución de sus familiares.

Si bien sus comportamientos irresponsables afectan casi todas las áreas de su vida y de sus cercanos, también pueden ser encantadores y son excelentes para seducir, lo que pudiera ser la razón por la cual Wendy no solo cayó en sus garras, sino que se mantuvo atada a él.

Por supuesto que en ella existe también un trastorno, porque como argumentan las redes sociales (que ya la juzgaron de antemano), una madre en sus cabales hubiera denunciado, huido o agredido en el momento de los abusos.

Su perfil coincide con el de una mujer con trastorno de la personalidad del grupo C, Dependiente. Se caracterizan porque necesitan tanto la aprobación de otros que tienen dificultad para tomar decisiones por sí mismas, incluso mostrándose de acuerdo, aunque saben que el otro está equivocado.

Teme al abandono, se siente desamparada cuando está sola y destrozada más allá de su tolerancia al dolor cuando la relación termina. Para retenerlo, trata de dar gusto al otro, aunque lo que haga le sea totalmente desa-gradable y vaya en contra de sus principios.

Y entró en una espiral de violencia de la cual sólo pudo salir perdiendo a su hija.

Jesús es un hombre con un grave trastorno de personalidad, lo que no lo exime de ninguna manera a responder por sus delitos, que deben ser investigados a fondo.

Y espero que sea un sujeto muy fuerte, porque se identifica que alrededor de tres cuartas partes de los prisioneros recluidos en cárceles padecen trastornos de personalidad antisocial, así que no van a dudar en establecer con él sus propias reglas, que esta vez el abusivo hombre no va a poder dejar de seguir.
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