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Carlos Gutiérrez Montenegro
Carlos Gutiérrez Montenegro
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Psicólogo, Maestro en Enseñanza Superior por la Universidad Autónoma de Nuevo León, actualmente desarrolla su campo en la Universidad Pedagógica Nacional, Unidad Saltillo, como coordinador de investigación; en el Centro de Asesorías, A.C. como psicoterapeuta psicoanalítico; Asesor técnico del Centro de Investigaciones Psicopedagógicas, de la Dirección de Educación Especial de la Secretaría de Educación y Cultura del Gobierno de Coahuila; Productor de contenido del programa “De Frente” y editorialista del canal 7 RCG de televisión, además de articulista del periódico “Zócalo” de Saltillo. Algunos de sus escritos e investigaciones son: "PSICOANALISIS Y SOCIEDAD", publicado por la Universidad Veracruzana en 1982, el 'ESQUEMA DE LA PUBLICIDAD', también publicada por la Universidad Veracruzana en 1984, la 'ESCUELA PARA PADRES", publicada por la Secretaría de Educación Pública de Coahuila y el Instituto de Servicios Educativos del Estado de Coahuila, en 1993 (primera edición) y en 1994 (segunda edición). Además, la investigación llamada ‘ESTUDIO EXPLORATORIO Y PROSPECTIVA DEL PROGRAMA MECED EN EL ESTADO DE COAHUILA’, realizada en una colaboración conjunta de la UPN con el DIF Estatal y la Secretaría de Educación Publica de Coahuila y la investigación “ESTUDIO DE LAS CONDICIONES DETERMINANTES DE LA REPROBACIÓN EN LA UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE COAHUILA”, de reciente publicación.

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06 Junio 2017 04:00:00
El pavor que sentirá burocracia
Terminó la elección y dentro de las oficinas gubernamentales todo seguirá por lo pronto en su lugar. Lo que estaba arriba seguirá arriba. Lo que estaba abajo continuará abajo. Y sin embargo, independientemente de quien ganó, de quien tome ahora el poder, una etapa se está cerrando y otra inicia su proceso.

A pesar de que a los vencidos se les hará muy difícil aceptar una derrota para la cual se debían haber preparado de antemano como escenario de probabilidad y tenderán a manifestar su frustración y su desencanto de manera que recuerde el pensamiento infantil, porque el adulto ante la derrota busca el aprendizaje, pero el niño niega llorando esa realidad en donde su deseo intenso no pudo realizarse; a pesar de que los equipos que dirigieron a la masa de vencedores espera, ya, esa designación directa y personal no va a llegar en gran parte de los casos porque sabemos que muchos son los llamados y pocos los elegidos.

la nueva etapa de gobierno inició desde el lunes 5 su marcha, virtual aún, insegura tal vez, pero empezando a construir una dinámica inédita, diferente a todas las que hemos visto hasta la fecha, porque las características de la personalidad del dirigente se imprimirán a la acción gubernamental, aunque las estructuras administrativas sean las mismas.

Por eso ningún gobierno es igual a los que lo anteceden. El que inicia va a ser un régimen basado en acciones políticas diferentes, en una agenda de prioridades que se alejará de la anterior, que debe romper con ella porque en política el continuismo se paga con la desaprobación y la ruptura con la inmovilidad de la maquinaria de poder, por lo menos hasta que se pone a punto la siguiente, y para ello pueden pasar años, y esto fue sabido por Fox y Calderón, quienes no se atrevieron a cambiar los cimientos de la maquinaria burocrática del país.

Cuando tome el poder, el nuevo gobernador buscará superar en el corto tiempo de 100 días los logros visibles de su antecesor, y con obras, designaciones y consignas buscará rebasar las expectativas puestas en los otros, los rivales vencidos, por el grueso de la población, sabedor que son indiferentes a él o que los tiene en contra.

Ofrecerá colocar al estado en los primeros lugares de todas las áreas de desarrollo y ampliará sus promesas de campaña, aunque ya no con cuentas tan alegres. Tenderá a ser muy exigente en términos de esfuerzo personal y por ello seguramente va a dejar a muchos colaboradores iniciales en el camino, exhaustos.

Y como tendrá que desligarse de las actuales esferas directivas del aparato burocrático, porque las ha heredado y las herencias en política más que enriquecer molestan, poco a poco se irá viendo el reacomodo que, como todo lo que se mueve, generará fricción y esta causará angustia de manera descendente dentro de las estructuras de poder de la burocracia, que irá permeando hasta alcanzar a todos sus elementos, uno a uno, quienes se sentirán por primera vez en años sin base firme y muchos de ellos pensando que sus días en el poder se terminaron.

Llega el tiempo de las delaciones entre compañeros, de las traiciones por el “sálvese el que pueda” y los golpes bajos, aunque sería lo más conveniente que los grupos se cerraran para su propia defensa y que se cultivara como prioritarios los valores de lealtad y gratitud.

Pero la angustia que se sale de control no los prioriza y como continuación de las campañas negras surgirán otras más locales, más pequeñas, generadas por los intereses particulares de los grupos que quieren seguir teniendo su coto de poder y que harán cualquier cosa para mantenerlo.

Se terminó el tiempo de la elección y ahora sigue el de la toma del control político del estado. Es una segunda parte tan ardua y dolorosa como la primera, pero esta ya no es un ejercicio democrático, sino la manifestación del poder duro. Sin duda nos esperan más sorpresas.
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