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Aida Sifuentes
Aida Sifuentes
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Es originaria de Sabinas, Coahuila. Egresó de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Coahuila y actualmente estudia ingeniería civil en la misma universidad. Colaboró en el Centro Cultural Vito Alessio Robles como correctora de estilo, y se ha desempeñado como periodista cultural. Es ajedrecista profesional y lectora por vocación.

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22 Octubre 2017 04:00:00
El ranking ELO
El ser humano tiene una necesidad imperiosa de hacer listas y enumerar cualidades. Desde que aprendió a contar ha idealizado la enumeración como uno de sus métodos favoritos para organizarse. El ajedrez no podría ser la excepción y aquí también existe un método para enlistar y medir la fuerza de los jugadores: la lista de ranking ELO.

El cálculo ELO lleva este nombre gracias a Arpad Elo, quien fue un matemático húngaro-estadunidense aficionado al ajedrez y quien decidió darse a la tarea de computar, mediante una fórmula matemática, el nivel de fuerza de los jugadores.

Desde 1959 este sistema se usa como medida para estandarizar las categorías de los jugadores: aficionados – menor a 1500; avanzados –menos a 1700; experto– menor a 1900; y primera fuerza – superior a 1900. Quienes superan los 2700 son la élite mundial.

Un ajedrecista gana o pierde ELO cada que participa en un torneo válido para rating, y se pondera en una fórmula a través del cálculo de la fuerza de sus oponentes y los resultados obtenidos en cada partida. Muchas veces, el sistema de clasificación no refleja a exactitud el nivel de juego: aunque un ajedrecista invierta largas horas de preparación, si no participa en torneos oficiales su clasificación será baja: algunos debutan en categoría de Aficionados porque no han sido rankeados nunca, pero en realidad su fuerza de juego supera los 1500 puntos. Esto genera un desfase entre la fuerza real y la fuerza aparente en ELO de un ajedrecista.

El noreste de México vivió rezagado a causa de la poca oferta de torneos válidos para rating nacional (y ni siquiera mencionaremos el internacional); el desfase de fuerzas existentes entre los ajedrecistas del norte del país y los del centro era notorio: mientras que el ajedrecista norteño apenas puede asistir a dos o tres torneos nacionales válidos para acumular puntos, en el centro y sur computan más de 10 torneos por año.

Poco a poco la brecha se ha ido acortando y es en gran medida la popularización del trabajo de árbitro de ajedrez; aunque ser árbitro parezca una tarea sencilla, no lo es tanto: hace falta un profundo conocimiento del reglamento actualizado, un buen criterio para discernir situaciones difíciles dentro de los torneos y estar certificado por la asociación para que la competencia sea válida para rating.

Los árbitros Eduardo Aguilar, Fernando Broca y Tizoc Haro (junto a otro gran equipo de colaboradores) han puesto gran empeño en realizar torneos avalados por la Fenamac y la Fide en el norte del país, de este modo la fuerza representada por la puntuación ELO se acercará un poco más a la realidad del nivel que representa cada uno.

Los número 1 según ELO:

Mundo: Magnus Carlsen  - 2826 (Noruega) 

México: Juan Carlos González Zamora - 2533 (Yucatán, nacido en Cuba y nacionalizado mexicano).

Coahuila: David Rodríguiez Quintana - 2282

(Torreón).
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