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Otto Schober
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Otto Schober. Profesor y Licenciado en Educación Primaria; Comentarista radifónico con cápsulas en Núcleo Radio Zócalo; Funcionario de la Secretaría de Educación Pública nivel Primarias en Piedras Negras, Coahuila, Mex.; Historiador de Piedras Negras, Coahuila, México

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03 Abril 2019 04:00:00
Emboscada del 4 de abril -parte II-
La tradición oral narra que el coronel Naranjo no salía de su asombro ante la magnitud de la empresa llevada a cabo por el Wincar y su gente en la batalla del 4 de abril de 1865 en el arroyo del Tío Díaz. En tanto, el enemigo, al ver muerto a su jefe, terminó desbandándose y su fuerza enteramente destruida de manera definitiva. Gente de Allende y la hoy Villa Unión participó en la emboscada haciendo polvaredas con rastras y griteríos, para despistar al enemigo, para dar la impresión de que eran más de los que participaron. Se dice que una mujer, llamada doña Paulina, desarmó a tres soldados imperialistas y los entregó a las autoridades.

Narra el coronel Naranjo, que el cuerpo de Tabachinski fue echado a los puercos para que se alimentaran de él, aunque otra versión señala, que el Wincar se lo llevó en rastra entre el monte y fue colgado en unos huisaches, que desde entonces llevan el nombre de Huisaches de Tabachinski y el cuerpo fue quemado por Antonio Ramírez. Sobre el destino de la cabeza, se dice que alguien, no identificado, se la llevó a la Villa de Rosales, una de las dos poblaciones de la hoy Villa Unión, en donde vivía una fondera muy mal hablada, cuyo fanatismo religioso rayaba en lo inconcebible, la que al saber que la cabeza correspondía al jefe imperialista, que había amenazado colgar al coronel Naranjo y a la anciana mas vieja del pueblo, además de quemar al Santo Niño de Peyotes -una versión que fue muy explotada por los liberales de la región-, la mujer le dio un puntapié a la cabeza y abriendo la boca de aquel despojo sangriento, dicen que se orinó en ella.

El mérito de la victoria fue para el coronel Naranjo, pero se le hizo justicia a quien en realidad tuvo el mando de las acciones, a Wincar, quien recibió oficialmente el grado de capitán, de manos del jefe del ejército del norte, el general Mariano Escobedo. En 1937, se levantó un monumento para recordar este episodio y se inscribieron algunos de los nombres de quienes participaron en la acción: Juan Treviño, Concepción Ramírez, Benjamín García, Indalecio Rodríguez, Jesús Longoria, Pedro Paredes, Pedro Garza Longoria, Juan Briseño, Martín Cervantes, Mariano Salas, Feliciano Zermeño, Martín Estrada, José María Pérez, Juan Huerta, Perfecto Flores, Espiridión Peña y desde luego, al final de la lista, Pedro Advíncula Valdés Laurel, apodado el Wincar.

Las fuerzas de Wincar tuvieron bajas, murieron varios nativos de la villa de Rosales: Natividad del Toro, Fabián Estrada, Cipriano Pérez, Paz Cárdenas y Mauricio Ramírez, resultando mutilado Indalecio Ramírez. En Piedras Negras, se honró a los héroes de este hecho de armas, bautizando una de sus calzadas como 4 de Abril, que después rebautizada como avenida Emilio Carranza. En su natal Allende parece que no es muy popular y aún no tiene con su nombre ninguna vialidad, pero sí el de Espiridión Peña.

Coahuila rindió culto a sus héroes en su momento, pero en la mayor parte de los casos éste hecho de armas en contra del Imperio de Maximiliano a pasado desapercibido para las nuevas generaciones, del cual hace ya 154 años.
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