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Sergio Sarmiento
Sergio Sarmiento
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Empezó su carrera profesional en la revista Siempre! a los 17 años, cuando era todavía estudiante de preparatoria. Obtuvo la licenciatura en filosofía con honores de la Universidad York de Toronto, Canadá. A los 22 años entró a trabajar como redactor en Encyclopaedia Británica Publishers, Inc. y dos años más tarde fue nombrado director editorial de las obras en español de la empresa.

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23 Diciembre 2016 04:07:00
En la tierra, paz
Hay distintas traducciones del pasaje de Lucas en que se habla de una multitud de ángeles que aparecieron ante los pastores de las comarcas cercanas a Belén tras el nacimiento de Jesús. La que cito arriba, de la versión Reina-Valera, es, tengo entendido, una de las más cercanas a los textos griegos de los Evangelios. En la versión más popular de este pasaje, sin embargo, los ángeles dicen: “Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad”.

No hay que ser cristiano para entender que las prédicas de Jesús de hace dos milenios representaban un rompimiento con la religión judía y con muchas de las tradiciones religiosas del mundo antiguo. El Dios del Antiguo Testamento era vengativo, exigía el culto del pueblo elegido y lo castigaba cuando se desviaba incluso con la muerte. Era también un Dios de guerra que favorecía a su pueblo en batallas. No era muy distinto a otros dioses de la antigüedad a los que rezaban los guerreros para obtener apoyo y aniquilar a sus enemigos.

El Dios del que habla Jesús, en cambio, es un ser de misericordia, compasión, perdón y amor. Ante la ley de Moisés que ordenó lapidar a la mujer sorprendida en adulterio, Jesús declaró: “El que esté libre de pecado que arroje la primera piedra” (Juan 8:7). También añadió un nuevo mandamiento a los aportados por Moisés: “Amaos los unos a los otros, como yo os he amado” (Juan 13:34).

El mensaje de Jesús no fue suficiente para garantizar que los cristianos se condujeran con una actitud de paz y de amor. Si bien los primeros cristianos vivían en comunidades pequeñas y ascéticas que hacían proselitismo por convencimiento, con el paso de los siglos, sobre todo desde que el cristianismo se convirtió en la religión oficial del imperio romano, las iglesias cristianas recurrieron con creciente frecuencia a la violencia. Durante siglos realizaron conversiones forzosas. Los cristianos atacaban a comunidades judías, las mismas de las que surgió Jesús, entre las que realizaron matanzas. El papado y los reyes cristianos lanzaron cruzadas para conquistar con violencia los lugares santos de Judea y Galilea. Muchas mujeres fueron quemadas vivas por ser consideradas brujas. La Inquisición fue creada para castigar a los supuestos herejes y utilizaba la tortura para obtener confesiones. Distintos grupos cristianos lucharon entre sí durante las guerras de religión en Europa.

El cristianismo ha tenido una evolución muy positiva en los últimos tiempos. Ha recuperado mucho del mensaje del Jesús de los Evangelios. Seguimos viendo actos de violencia y homicidios en nombre de Dios, pero cometidos principalmente por musulmanes.

Los primeros cristianos no celebraban la Navidad. No sólo no había indicación en el Evangelios de la fecha de nacimiento de Jesús, sino que muchos cristianos pensaban que festejar el nacimiento de una persona era una costumbre pagana. A la Navidad la consideraban una festividad ligada a la fiesta del Sol Invicto y a las Saturnales romanas. Los puritanos ingleses, de hecho, prohibieron la celebración de la Navidad en el siglo 17.

Sin embargo, la Navidad se ha convertido en un festejo especial por su énfasis en el amor y en la paz. No creo que ningún ángel haya llegado a cantar en Judea tras el nacimiento del hijo de un carpintero en el pueblo de Belén, pero la filosofía que Jesús predicó entre los judíos de su tiempo sí buscaba una mayor paz en la tierra para los hombres de buena voluntad. Ésa es la importancia fundamental del cristianismo en la historia de las ideas.

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El Gobierno de Cuba prevé introducir en 2017 un nuevo maíz transgénico para sustituir importaciones y ahorrar 500 millones de dólares al año, según Granma. En México, en contrate, el cultivo de maíz transgénico (no la importación) sigue estando prohibido.
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