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Sonia Villarreal
Sonia Villarreal
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Licenciada en Ciencias de la Información y Comunicación. Regidora en el Ayuntamiento de Piedras Negras. Secretaria General del Comité Municipal del PRI. Secretaria Técnica del Ayuntamiento. Directora General de Desarrollo Social en el Municipio. Directora del Registro Público de la Propiedad y del Comercio. Secretaria de la Secretaría de las Mujeres en el Gobierno del Estado de Coahuila de Zaragoza. Actualmente Diputada Local por el XVI Distrito Electoral, y Presidenta del Comité Municipal del PRI.

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16 Diciembre 2017 04:00:00
¡Entren santos peregrinos!
Hoy es 16 de diciembre, y es el día en que “oficialmente” darán inicio las posadas que, aunque les hemos cambiado un poco su sentido, siguen siendo una bonita tradición que pretende hacernos reflexionar sobre las dificultades y la devoción que José y María experimentaron durante nueve días para que pudiera nacer su hijo: Jesús.

Tal vez no reparemos mucho en ello, pero el adviento y el tiempo previo a la Navidad, son el momento ideal del año para unirnos como familia o comunidad, no solo celebrando la llegada de Jesús, sino también haciendo una introspección y una reflexión, sobre cómo vivimos los valores de la temporada durante todos los días del año.

Porque, aunque para muchos los 9 días previos a la Navidad, significan el novenario del viaje que realizó la Sagrada Familia, o los 9 meses de embarazo de María, para otros significan la enseñanza de los valores en esta época decembrina: Humildad, fortaleza, desprendimiento, caridad, confianza, justicia, pureza, alegría, y generosidad. 

Precisamente ayer platicaba con unas amigas, y decíamos que como era posible que una de las tradiciones más queridas y bonitas en México, poco a poco se fue transformando en una mera celebración social.

Una de ellas tiene hijos mayores de edad, y nos contaba que ellos, y la mayoría de sus amigos, recorrían el famoso maratón Guadalupe-Reyes, y que lejos de mostrar interés en la celebración, lo único que les importaba era la fiesta, la parranda, los regalos y el alcohol.

Es normal que las generaciones cambien y con ellas sus usos y costumbres, sin embargo, nunca es tarde para recuperar este festejo y sobre todo para profundizar los mensajes y los valores de esta temporada.

Yo les decía a mis amigas que vale la pena organizar estos festejos de manera tradicional, involucrando a la juventud, y sumando a personas de nuestras familias, amigos o vecinos que nunca han sido parte de esta tradición para que conozcan y aprecien esta bella convivencia.

Hagamos nuestras posadas cantando la letanía y con una celebración que incluya ponche calientito, canastas de dulces, velas, luces de bengala, piñatas de siete picos, etc.

Las posadas pueden variar en los elementos y creo que no es tan importante que se hayan transformado para ser fiestas que no tienen nada que ver con la religión, lo que creo si se debe conservar en estas fiestas, es la unión de las familias, y el hecho de que los amigos puedan compartir sus buenos deseos, antes de Navidad.

Hoy inician las posadas y espero sinceramente que en muchos hogares exista la hermandad y la unidad para cantar a coro: ¡Entren santos peregrinos, peregrinos, reciban este rincón, y aunque es pobre la morada, la morada, se las doy de corazón! Ojalá conservemos esta y muchas otras tradiciones que nos sensibilizan y promueven los valores, que no debemos olvidar… Y tú ¿qué opinas?
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