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Guillermo Robles Ramírez
Guillermo Robles Ramírez
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Licenciado en Comunicación en la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna, Posgrado el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Monterrey, Director General de la Agencia de Noticias SIP, Premio Estatal de Periodismo en el 2011 y 2013 en la categoría Columna de Opinión, reconocimiento de labor periodística de la Unión de Periodistas del Estado de Coahuila.

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31 Enero 2017 03:00:00
Esas prácticas ya no existen
Hace unas semanas una persona me presumió que uno de sus hijos entraría a estudiar en la UA de C, la carrera de odontología, a la cual le pregunté sobre si ya había presentado el examen de admisión.

Su respuesta fue negativa porque ya estaba todo “dizque” arreglado porque un conocido que trabaja en lo administrativo de la máxima casa de estudios de Coahuila le haría el favor de guardarle un espacio, a lo cual no entendí a qué se refería.

Cuando me explicó entendí que se refería a las viejas prácticas en donde aquellos alumnos de bajo promedio les hacían el favor de meterlos a estudiar, aunque no aprobaran el examen de admisión, a lo cual le respondí un correctivo diciéndole que no se creyera ese viejo cuento ya que la Universidad Autónoma de Coahuila tiene años que cambió su método de selección de alumnos a uno que es sistematizado por medio de computadora y publicado en la Internet.

Y es que la Universidad Autónoma de Coahuila, se ha mantenido y fortalecido como una institución de calidad; los resultados altamente satisfactorios están a la vista, gracias al trabajo que ha hecho el rector Blas José Flores Dávila.

El mejor de sus testimonios son las certificaciones que avalan el proceso de selección y admisión de alumnos de nuevo ingreso. Para muchos este punto podría ser insignificante, pero en realidad tiene mucho peso, pues es la tarjeta de presentación de la casa de estudios más grande en Coahuila.

Décadas atrás ésta práctica era muy común de recomendaciones de hijos de funcionarios, gente adinerada o compromisos políticos que causaban el detrimento de la imagen de la UA de C, y lejos de hacer un favor a éstos estudiantes que entraban por medio de una palanca les hacían un daño a ellos mismos porque no estudiaban o hacían lo que querían, porque a fin de cuentas era el típico junior.

Eran aquellas tristes épocas en que los papás y mamás cuando el hijo o hija no sacaban buenas calificaciones, perdían el tiempo o más días faltaban que las asistidos a clases, “amenazaban” a sus hijos con sacarlos de la institución educativa privada y los “sentenciaban”, con meterlos a la UA de C, con la “colita” de “ahí mi hijo puede perder todo el tiempo que quiera, al fin no cuesta”.

No es gratuito que Blas José Flores Dávila, presuma y se jacte de que la UA de C se queda con los mejores alumnos de Coahuila. Los que no alcanzan o logran inscribirse en la máxima casa de estudios por no obtener la puntación necesaria de acuerdo a los exámenes de admisión y que por cierto son muchos van a registrarse para entrar a una universidad e instituto particular.

Desde que se instrumentó el sistema de ingreso en la UA de C, se acabaron viejas prácticas tan arraigadas que todavía a la fecha hay quienes tienen la idea que sigue funcionando así, no faltando quién pida el favor de meter a uno de sus hijos sin presentar el examen o aún sin calificar el promedio necesario para ingresar hacen la petición. Motivo de enojo y resentimiento ha causado porque ni el mismo rector puede hacer algo al respecto.

Blas José Flores Dávila, es un rector que está convencido de que las instituciones de educación superior participen o sean sometidas a procesos de evaluación, para que se fomente la creación de un mercado educacional que corresponda a las expectativas de los diferentes sectores productivos.

Al día de hoy la Universidad Autónoma de Coahuila no solo es reconocido en la entidad, sino a nivel nacional e internacional, gracias a sus acreditaciones de certificados por organizaciones como Quality Solutions entre otros.

Cada año la UA de C, ha perfeccionado el proceso de nuevo ingreso, buscando la eliminación de prácticas como la recomendación de estudiantes, para garantizar así, que quienes ingresen sean alumnos que posean las habilidades académicas adecuadas para realizar estudios universitarios.

Para quienes se preguntan para qué sirven la certificación de la gestión de la calidad. Blas José Flores Dávila, es del pensamiento y convencido de hacer lo que decimos, documentar lo que hacemos y auditar lo realizado, en un proceso permanente de mejora continua.

La política de calidad del proceso de ingresos a la UA de C consiste en satisfacer las expectativas de los aspirantes a través de brindar un proceso moderno de admisión con igualdad de oportunidades para todos, utilizando para ello normas internacionales de acceso a la educación media superior y superior.

Cuando se piensa, predicas y vives con excelencia, es fácil caminar hacia la excelencia, pero para eso hay que estar convencido no solamente para llegar sino para mantenerse ahí. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) http://www.intersip.org
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