×
Eduardo Frango
Eduardo Frango
ver +
Su vida ha sido la de un verdadero gitano errante pero plagada de mágicas experiencias. En Monterrey fue, durante largo tiempo, coordinador de prensa y medios de Nuestra Belleza Nuevo León. En Seattle, Washington, fue Jefe de Fotografía de los catálogos comerciales del Sears Portrait Studio. En Puerto Vallarta organizó las fiestas mas exclusivas (y divertidas) para los open house de una importante agencia de bienes raíces. Su pasión por el contacto social directo, lo ha llevado a ser la sonrisa amable que guió a los visitantes desde la exposición del colombiano Fernando Botero en el Centro de las Artes Fundidora, hasta refugiarse en los gigantescos brazos de Luca, durante el Fórum Internacional de las Culturas 2007. Su experiencia en los medios masivos se remonta a sus tiempos de estudiante en la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la UA de C, pues desde su segundo semestre comenzó a empaparse de la tinta cian de la prensa escrita y la hizo uno de sus colores favoritos. Actualmente su ojo critico y objetivo ante los acontecimientos de la sociedad lo han colocado en la baranda del "gossip" social, dándole un giro divertido a la información y tratando de arrancarle las etiquetas a lo considerado como trivial.

" Comentar Imprimir
31 Mayo 2017 04:00:00
Está cortita, pero ah, cómo batallamos
La palabra “NO”…

Todo mundo queremos ser ciudadanos responsables o buenos amigos o portarnos bien con la familia, pero al mismo tiempo no queremos que los demás tomen ventaja de nuestro buen corazón y que aprendan a respetar nuestro tiempo. Por ello a veces es bueno decir “NO” sin que nos sintamos mal por haberlo expresado o escrito en un mensaje de texto. Obvio esto no te hace una mala persona y como quiera continuarás ayudando a quien lo necesita, es simplemente poner un límite y que los demás sepan que tú también tienes prioridades y que deben respetar tu tiempo. Practica ante el espejo, toma aire, exhala y con una gran sonrisa di “NO”, verás que no es tan difícil.

Marca un día…

En tu calendario marca con una gran “X” roja un día a la semana en la que pagues tus cuentas o tus servicios, vayas al banco, te encargues de las cosas de la casa o vayas al supermercado y tómalo como día de vital importancia para ti y para tus ocupaciones y no lo muevas, aunque te suene el teléfono y te pidan ayuda para hornear 25 docenas de quequitos para la kermés del domingo de la parroquia de tu colonia. Si esto sucede puedes responder: “Si te sirve mi ayuda, puedo antes o después de tal día” y ya ellos sabrán si cuentan o no con tu apoyo, dale importancia a tus actividades, por más simples que a los demás les parezcan.

Uno sagrado…

Al igual que en el anterior, ahora marca con una gran estrella un día que sea sólo para ti y las actividades recreativas que tú desees. A lo mejor puede ser el día en que ves tu serie favorita, o el día en que te toca ir al spa a hacerte un masaje o arreglarte las uñas o el cabello. O cuando menos esas dos o tres horas que le dedicas a ese libro que no has terminado y quieres leer al menos un capítulo más acompañado de una buena taza de té o terminarte la mitad de un bote de nieve a cucharadas. Es tu día, así que los mensajes o las llamadas que entren en esas horas las habrás de ignorar hasta que tu decidas regresar de nuevo a la rutina. No mientas o justifiques si no quieres ir a algún lugar, es mejor decir NO y verás cómo comenzarán a respetar tus decisiones.
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2