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Sonia Villarreal
Sonia Villarreal
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Licenciada en Ciencias de la Información y Comunicación. Regidora en el Ayuntamiento de Piedras Negras. Secretaria General del Comité Municipal del PRI. Secretaria Técnica del Ayuntamiento. Directora General de Desarrollo Social en el Municipio. Directora del Registro Público de la Propiedad y del Comercio. Secretaria de la Secretaría de las Mujeres en el Gobierno del Estado de Coahuila de Zaragoza. Actualmente Diputada Local por el XVI Distrito Electoral, y Presidenta del Comité Municipal del PRI.

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24 Diciembre 2016 04:08:00
Fue una Navidad
Hay una comunidad muy pequeñita cerca de Viesca, llamada la Ventana. Hace algunos años, aproximadamente 30, varios jóvenes bohemios acudían semanalmente y llevaban -además de alegría- víveres; ropa que recolectaban con sus familiares y amigos como cobijas; zapatos, y todo lo que podían juntar.

Siempre llegaban con sus guitarras y pasaban largas horas junto a una fogata con jóvenes, adultos, niños y viejecitos cantando, aplaudiendo y contando anécdotas de toda clase. Uno de los muchachos era particularmente especial, tenía una vista limitada y debido a ello caía con frecuencia ocasionándose fracturas con daño permanente.

Una noche, en vísperas de la Navidad, salieron como cada viernes al terminar sus actividades con lo acostumbrado, pero ahora, además, llevaban juguetes, dulces y una piñata los niños y niñas. Su plan era regresar al siguiente día antes del anochecer para estar en la cena de Navidad con sus respectivas familias.

Conocían perfectamente la carretera, la transitaban cada semana, así que sabían donde se ubicaban los baches, bordos y cualquier desperfecto que pudiera haber. Pero era invierno y las noches son más oscuras, de la nada, en solo unos segundos, apareció una vaca en medio de la carretera y todo se apagó.

Dice uno de ellos qué el despertó 9 días después en la cama de un hospital y poco a poco fue recordando los hechos. Todos estaban inconscientes, solo Jaime, el joven de la vista limitada que caminaba y movía sus brazos con dificultad, estaba despierto. Uno a uno los fue cargando hasta dejarlos fuera de peligro, por segundos lloraba y se abrazaba a sus amigos repitiendo y gritando sus nombres como si los quisiera despertar, luego secaba sus lágrimas y seguía adelante.

Así, en medio de la noche y casi a ciegas, caminó varios kilómetros para pedir ayuda, ni un alma, nada aparecía en el camino. Dice que supo que Jaime iba descalzo, en el accidente perdió los zapatos y sus pies sangraban y estaban terriblemente heridos.

Esa noche quedó en la memoria de 7 familias que se quedaron esperando a sus hijos en la cena de Navidad.
A veces no valoramos lo más hermoso de la Navidad que es estar en familia y con nuestros seres queridos. Que importa si cenamos platillos gourmet o un pollo frito, que importa si recibimos o no pequeños o costosos regalos, el verdadero sentido de la Navidad es el amor, la unión, estar juntos.

Sentarnos a la mesa y ver los rostros de las personas que amamos, escucharlos reír y expresar nuestros mejores deseos, decirles cuanto los amamos y lo valiosos que son para nosotros.

Esta noche, cuando demos los abrazos de Navidad, abracemos los corazones y el alma de las personas que dan a nuestra vida, ese significado tan especial. ¡Feliz Navidad a todas y todos! Los mejores deseos de su amiga Sonia Villarreal…Y tú ¿Qué opinas?
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