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Guillermo Robles Ramírez
Guillermo Robles Ramírez
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Licenciado en Comunicación en la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna, Posgrado el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Monterrey, Director General de la Agencia de Noticias SIP, Premio Estatal de Periodismo en el 2011 y 2013 en la categoría Columna de Opinión, reconocimiento de labor periodística de la Unión de Periodistas del Estado de Coahuila, Presea Trayectoria "Antonio Estrada Salazar" 2018

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24 Abril 2018 04:00:00
Fuera de la agenda política
Los seres humanos somos una especie en el planeta que nos maravillamos por nuestros logros, es decir, los avances y la evolución que hemos tenido. Algo que nos ha distinguido como la especie dominante es la habilidad de crear y usar herramientas para poder adaptarnos en nuestro entorno.

Los avances científicos, medicina, e industrialización, todo aquello que nos ha permitido no solo adaptarnos, sino cambiar su medio entorno, evidentemente tiene un precio que le ha costado mucho a nuestro planeta, bosques, océanos, ríos, montañas, todo aquel ser vivo encontrado en el planeta azul y su hábitat.

Aunque se ha hecho muchísimas campañas para la concientización de cuidar la Tierra, en la que hasta artistas se han visto muy participativos para luchar ante esa causa.

Pero irónicamente quienes hacen las campañas de concientización más intensas son aquellos países que más contaminan el medio ambiente, es decir, los más desarrollados o calificados como primeras potencias mundiales cuyos títulos se los han ganado por el simple hecho de tener más industrialización como en los Estados Unidos.

Todo lo anterior viene al caso ya que este domingo pasado se conmemoró el Día de la Tierra, y es que hace 48 años atrás fue con un movimiento ambientalista en donde más de 20 millones de estadounidenses se manifestaron en la calle en busca de un mejor medio ambiente.

Pero la pregunta interesante es: ¿Hemos hecho algo para cuidar nuestro medio ambiente o simples campañas?

Se nos olvida que todos somos parte integral de un ecosistema llamado Tierra, es decir; el aire, el agua, la tierra, los animales y las actividades de los seres humanos están contribuyendo a un tremendo estrés en el sistema de la Tierra por seguir desarrollando nuevas maneras de vivir mejor con una tecnología de punta.

Pero en el ser humano se comporta como una plaga para la Madre Tierra, acabándonos los recursos naturales para poder alimentarnos; viéndonos a la necesidad de someter a los alimentos a la ingeniería genética, al igual que el animal comestible inyectándoles esteroides, además de más químicos, porque la cantidad de gente en el mundo sobrepasa la productividad del sustento comestible.

Cada día somos más, y por ende se requiere más espacio para vivir, restándole extensión a la naturaleza. No hay necesidad de ser un científico para saberlo; el simple hecho de observar el mundo que nos rodea, sabemos que está cambiando.

El calentamiento global, la fusión de los icebergs, los mares y el aumento de inundaciones repentinas en ciudades donde nunca caía una gota de agua, huracanes, sequías, maremotos, olas de calor y otros desastres naturales son cada vez más comunes y lo que es peor muchos fenómenos naturales en lugares inimaginables. La Madre Naturaleza nos está reclamando; con cada uno de los impactos climatológicos.

Nosotros estamos acabando con el planeta azul ya sea por accidentes nucleares o derrames de petróleo sobre el océano, y aquellas empresas o países irresponsables que pelean para ser una potencia mundial. Pero en su lucha tarde o temprano la Tierra nos cobra la factura.

En cada país existen eventualidades que lamentar, en cada localidad pasa lo mismo, pero no se hace nada al respecto sino hasta que no sucedan las cosas sin saber cómo actuar.

Para Coahuila, el Día Mundial de la Tierra y el Día Mundial del Medio Ambiente son días de luto por cada tragedia sucedida en nuestra entidad como son los incendios en nuestros bosques de las sierras de Coahuila.

Provocadas o no, siendo lamentablemente la primera la causa principal; simplemente la Tierra no perdona y sabemos que para su recuperación tardaremos años para que nuestras zonas boscosas puedan sanar.

Un tema que, a muchos alcaldes, gobernadores, presidentes de la república mexicana, e incluso ni siquiera ahora a los actuales candidatos para Presidente de México, está dentro de sus discursos y muchos menos para la agenda política. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) http://www.intersip.org
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