×
Carlos Ramírez
Carlos Ramírez
ver +
Nacido en la ciudad de Oaxaca en 1951, Carlos Ramírez comenzó su vida profesional en el periodismo en 1972. Y desde entonces ha estado ininterrumpidamente en el periodismo mexicano. Además de la práctica periodística, ha sido profesor de periodismo en la Universidad Nacional Autónoma de México y en la Universidad Iberoamericana, además de ser un conferencista cotidiano en universidades de todo el país.

" Comentar Imprimir
14 Febrero 2019 04:00:00
GN: Seguridad interior y policías militares que no son soldados
En la fase final de debate de la Guardia Nacional en el Senado y en el contexto de sus dos objeciones --el Cuarto Transitorio y la militarización--, el alegato debe tomar en cuentas puntos concretos:

1.- La Guardia Nacional será la última oportunidad del Estado para construir un cuerpo de seguridad funcional a la sofisticación, peligrosidad y agresividad de la delincuencia organizada/desorganizada que ha rebasado a todas las policías existentes.

2.- La nueva estrategia de seguridad pública se basa en el concepto legal y constitucional de seguridad interior. El que se haya retrasado y frustrado la reglamentación de la seguridad interior no debiera frenar al nuevo cuerpo de seguridad.

3.- La GN debió haber sido precedida por la ley reglamentaria de la Fracción VI del 89 Constitucional que faculta al presidente de la república a movilizar tropas directamente en caso de seguridad interior. El concepto viene desde la Constitución de Cádiz de 1812 como “orden interior” y en las tres constituciones federales --1824, 1857 y 1917-- ya como “seguridad interior”.

4.- La fracción II del artículo 1 de la Ley Orgánica del Ejército y la Fuerza Aérea de 1986 señala que el ejército tiene la “misión general” de “garantizar la seguridad interior”.

5.- El artículo 2 de la Ley de Seguridad Nacional vigente dice que “por seguridad nacional se entienden las acciones destinadas de manera inmediata y directa a mantener la integridad, estabilidad y permanencia del Estado mexicano” y que conlleven a enfrentar “amenazas y riesgos”, la defensa del territorio, “el orden constitucional y el fortalecimiento de las instituciones democráticas” y “la preservación de la democracia fundada en el desarrollo económico, social y político del país y sus habitantes”. El crimen organizado/desorganizado ha atentando contra el Estado.

El otro dato fundamental también ha sido soslayado: una militarización real de la seguridad pública sería la transformación del ejército federal en una policía formal. A lo largo de los dos últimos sexenios, muchos mandos policiacos estatales y municipales fueron entregados a militares con licencia y las policías no se militarizaron a pesar de los estilos castrenses de los jefes policiacos.

La Guardia Nacional no se va a militarizar porque los militares que formarán parte de sus efectivos no son soldados en el estricto sentido del término, sino policías militares. Un policía militar no es un soldado --aunque se rige por la disciplina militar-- porque su función es la de hacer cumplir los reglamentos militares y no hacer la guerra contra enemigos. El mantenimiento de la disciplina militar es una de las actividades más delicadas y estrictas porque se obliga a los soldados armados a cumplir con las reglas y leyes militares.

Los policías militares y policías navales nunca van a la guerra y se dedican a proteger instalaciones y hacer cumplir las leyes militares. Por tanto, su mentalidad es policiaca. En los debates sobre la Guardia no se han tomado la molestia de analizar los documentos que dieron forma a la Policía Militar y los saldos de su funcionamiento.

Eso sí, la disciplina de un policía militar es aún más estricta que la de los soldados porque su tarea es aplicar el respeto a la ley. La formación educativa de un policía militar es mucho más formal que la de un soldado, porque los policías deben tener conocimiento profundo de las leyes militares y los soldados sólo se preparan para atacar al enemigo y defender a la nación.

La Policía Federal se reorganizó con la incorporación de la Brigada Antimotines del ejército y no hubo ni oposiciones ni casos de abusos de fuerza. Ahora se quiere incorporar a la Guardia Nacional a policías militares y no a tropa formal. El mando operativo militar, bajo el control de la Guardia en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y dirección civil, se encargará de la parte fundamental de todo cuerpo policiaco en donde radica justamente sus fracasos: la disciplina, los valores y la organización operativa.

SI no hay Guardia Nacional, la seguridad pública seguirá en manos de la Gendarmería y la Policía Federal, dos de las organizaciones de seguridad que han sido rebasadas por el desorden interno, marcadas por la ineficacia debido la escasa capacidad de lucha contra la delincuencia e incapaces de luchar contra una delincuencia que los rebasa en armamento, violencia y personal delictivo.

Las objeciones a la organización de la Guardia Nacional con personal de las policías militar y naval ignoran la necesidad de darle al nuevo cuerpo de seguridad pública-seguridad interior una formación adicional a la de policía, una disciplina superior a la de los demás policías y un marco jurídico indispensable de seguridad interior. Aún hay tiempo, pero parece que el gobierno lopezobradorista tiene los votos pero no las argumentaciones.

Política para dummies: La política es la claridad de las ideas, no la confusión de pasiones metidas en conflictos de interés.

http://indicadorpolitico.mx
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
Imprimir
COMENTARIOS



  • 0
5 6 7 8 9 0 1 2