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Sergio Sarmiento
Sergio Sarmiento
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Empezó su carrera profesional en la revista Siempre! a los 17 años, cuando era todavía estudiante de preparatoria. Obtuvo la licenciatura en filosofía con honores de la Universidad York de Toronto, Canadá. A los 22 años entró a trabajar como redactor en Encyclopaedia Británica Publishers, Inc. y dos años más tarde fue nombrado director editorial de las obras en español de la empresa.

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06 Abril 2018 04:00:00
Igualdad ante la ley
Usualmente, sólo prestamos atención a los candidatos. Pero nadie puede gobernar solo. Los equipos de trabajo son importantes. Un gobierno requiere de la colaboración de muchos.

Andrés Manuel López Obrador se ha adelantado a los demás candidatos al dar a conocer su “gabinete presidencial”. En realidad, un Presidente no tiene obligación de nombrar a quienes haya presentado previamente como posibles secretarios. El candidato de Juntos Haremos Historia, sin embargo, lo ha hecho en parte para suavizar los temores que genera un posible triunfo suyo.

Una designación muy importante fue la de Olga Sánchez Cordero, la exministra de la Corte, quien sería secretaria de Gobernación. Sánchez Cordero ha sido siempre progresista, por lo que no sorprende verla en una propuesta de un gobierno de izquierda; pero es progresista en sentidos que a veces incomodan a esa izquierda conservadora que tenemos en México. Es, por otra parte, una abogada acostumbrada a defender la ley ante las presiones y la conveniencia política.

Hay que prestar atención a sus posiciones. En el caso de las concesiones petroleras, por ejemplo, Sánchez Cordero declaró esta semana: “Andrés no va a cancelar la reforma energética. Lo que él dijo es que, si hay contratos marcados con corrupción, algo cuestionable, habrá que revisarlos, porque tiene que haber transparencia, total claridad” (El Universal). La verdad es que López Obrador ha pasado de considerar las concesiones petroleras como “un atraco”, y de sostener que retomaría el control de los campos concesionados, a decir que “se van a revisar todos los contratos que se han firmado en este tiempo, y uno por uno se van a someter a un análisis para ver. que no sean contratos manchados”. La posición de la exministra parece poner fin al debate que impulsó Paco Ignacio Taibo II de Morena al declarar: “Ni un pinche paso atrás. Ni la reforma educativa, ni la reforma energética, abajo todas las pinches reformas neoliberales”.

Como ministra, Sánchez Cordero fue una férrea defensora de la igualdad de todos ante la ley. Esto la llevó a votar en favor del matrimonio igualitario. En este tema López Obrador se ha movido, más que con cautela, con reticencia. La incorporación a su consejo electoral del senador expanista José María Martínez, opositor del matrimonio igualitario y del aborto, y sobre todo la alianza con el Partido Encuentro Social, moralista y religioso, han fortalecido la idea de que López Obrador no se siente cómodo en estos temas con las posiciones progresistas. Su postura en la entrevista de Milenio TV de que “en estos casos se consulte”, ha fortalecido esta percepción. Cuando Jesús Silva-Herzog le señaló que ésta es una posición conservadora, Andrés Manuel respondió: “Yo no soy conservador.. Yo voy a actuar respetando la opinión de todos”.

Sánchez Cordero no considera que los derechos humanos deban someterse a votación. En una intervención en el programa Convénceme de TV Azteca recalcó que el Artículo Primero de la Constitución prohíbe toda discriminación, incluso por preferencia sexual, por lo que a nadie por su sexo se le puede negar el derecho ni al matrimonio ni a la adopción.

Estamos, por supuesto, en tiempos de campaña. Gobernar siempre será más difícil que prometer. Pero Sánchez Cordero, quien podría ser la primera mujer secretaria de Gobernación en el Gobierno federal mexicano, es por lo menos una garantía de alguien que cree en la aplicación de la ley.
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