×
Paúl Garza
Paúl Garza
ver +

" Comentar Imprimir
27 Agosto 2018 04:00:00
Incrementar la edad de retiro, una idea muy descabellada
Interesante y estresante será el destino aún sin definir a partir de lo que se viene en materia de pensiones con el nuevo Gobierno federal, la cual enfrentarán miles de jubilados y pensionados en nuestro país.

En el sistema actual la edad de retiro es de 65 años, pero tal parece y así están empeñados quienes tendrán la responsabilidad de interpretar y ajustar estas propuestas hechas en campaña por López Obrador, en incrementar la edad para tener derecho a una pensión.

En lo personal no concibo ni coincido en extender el esfuerzo laboral tal vez cinco años más de los 65 para que a partir de los 70, un cansado, viejo y enfermizo trabajador “disfrute” de la pensión económica a sabiendas de que sus gastos estarán enfocados en medicinas, médicos y hospitales.

Las enfermedades propias de la vejez son inevitables, sin embargo, medicamentos y tratamientos han permitido prolongar la vida en la ancianidad, pero es alto el precio y será un lujo para unos cuantos sobrevivir, pero no para disfrutar con uno que otro viaje de placer de manera saludable.

Después de los 60 años las dolencias anuncian los primeros síntomas de la degeneración ósea o muscular propio como resultado de toda una vida laboral, unos con más otros con menos, pero el paso del tiempo no perdona y a todos nos llega la factura por los excesos atribuidos en la juventud y adultez.

Subir la escala pensionaria en el país es una de varias de las modificaciones que tanto el gobierno lopezobradorista como las iniciativas del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas proponen de manera coincidente para generalizar o igualarla como también poner un tope al creciente pago de las mismas.

Se argumenta que el gasto en el sistema de pensiones y jubilaciones ejerce una fuerte presión en el gasto corriente del país cuyo producto interno bruto se ha disparado de 1% a 3.7% cuando el sistema financiero federal se mantiene entre un 3 y 4%.

Si no se pone un tope, los economistas nacionales, auguran un colapso financiero.

Esto conlleva a una cuestión de derecho legal, puesto que tanto la remuneración como la pensión debe ser proporcional a las horas y al tiempo trabajado, pero cómo explicarle a un sufrido obrero que dejó toda su vida en una empresa que aun y cuando se haya esforzado y superado situaciones de riesgo, no se reflejará en un incremento en su pensión?

Estos temas serán discutidos entre economistas tanto del sector público como privado para finalmente incorporarlas al proyecto de reforma en el sistema pensionario del país que seguramente será aprobada sin baranda por el poder legislativo a favor del Jefe del Ejecutivo, pero, y, la clase trabajadora será escuchada y tendrá una defensa que proteja sus intereses?

Creo que es tiempo de actualizar expedientes laborales, con la seguridad social, con los sistemas de ahorro para el retiro, con los afores, con el Infonavit, antes de que sean “desaparecidos” y exigir los derechos a una pensión digna como lo marca la propia Constitución.

Les deseo una excelente y afortunada semana a mis escasos fieles lectores.
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2