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JC Mena Suárez
JC Mena Suárez
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02 Noviembre 2017 04:00:00
Ir de compras, una odisea
Todo mundo sueña con tener su propio automóvil: no tiene nada de malo, es una aspiración que motiva a mucha gente a trabajar mejor para crecer laboralmente y obtener por medio del ahorro lo suficiente para poder completarlo, pero nuestra ciudad ha alcanzado niveles alarmantes de tráfico. ¿Será buena idea comprar uno?

En el Centro Histórico se ha vuelto imposible acudir a cualquier negocio, está invadido por todas partes y muchas personas piensan en diferentes opciones para poder desplazarse a los lugares a los que tienen que ir. Pocos negocios cuentan con estacionamiento propio, los que lo tienen, normalmente están ocupados por gente que dejó el carro ahí para ir a otros pendientes y los estacionamientos públicos están llenos casi todo el día.

Tal vez sería buena idea dejar el auto frente a la compañía de luz en Emilio Carranza e ir a pie a todos lados, pero nos exponemos a que nos atropellen y a respirar toda la contaminación de los escapes. La otra opción sería solicitar un carro de alquiler para que nos traslade y así no preocuparnos por estacionamiento.

En el bulevar V. Carranza la hora pico se ha vuelto un problema de todos los días, son tantos vehículos que circulan por ambos lados que la gente no quiere ir a los negocios que se encuentran en dicho bulevar, tanto por lo complicado que resulta salir del flujo de tráfico para estacionarse o reincorporarse al mismo, como por la falta de estacionamiento en muchos negocios.

Quienes transitan por el bulevar Galerías seguro han pasado por esto: entrar no tiene mayor complicación, pero salir resulta una de las mayores maniobras al volante: si se utiliza la salida por V. Carranza, se topa con una enorme cantidad de tráfico que se embotella y frena de repente de grandes velocidades; por otro lado, en Nazario Ortiz los vehículos andan a velocidad muy alta y no hay nada que los desacelere, es casi imposible incorporarse a esa vialidad.

En la calle Murguía nos topamos con carros estacionados por todas partes de pacientes del hospital o de estudiantes. Por lo general los dejan estacionados gran parte del día y ya nadie de los que vivimos por ese rumbo podemos tener un lugar propio porque se estacionan en él para no pagar estacionamiento o porque ya están llenos los pocos que hay; cualquier lugar en las privadas, negocios o propios ya está invadido.

Un club de precios al norte de la ciudad planeó bien este aspecto: tiene salidas hacia dos bulevares con semáforo y un estacionamiento enorme con vigilancia. Otro que fue construido hace ya algunos años se encuentra superado por la cantidad de tráfico que complica la entrada y salida al mismo y un tercero en periférico LEA también se ha vuelto de difícil acceso por la dificultad para salir de la vía rápida… A pesar de toda la planeación, se encuentran ahogados en el tráfico.

¿A dónde iremos a parar? ¿Cuál es la mejor hora para salir a hacer las compras? Ir a pie es muy peligroso, mucha gente anda con tanta prisa que no respeta ni los semáforos, los agentes de Tránsito son insuficientes para tantas vitalidades y las distancias se han vuelto enormes; los negocios casi nunca tienen estacionamientos libres cerca y mucha gente busca otra opción.

Actualmente para salir a hacer nuestros pendientes nos tomamos horas por el tráfico y los embotellamientos, no encontramos estacionamiento y si lo hay, quedamos muy lejos… Sin duda una odisea cada que salimos a las calles de nuestra ciudad.
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