×
Gerardo Hernández
Gerardo Hernández
ver +

" Comentar Imprimir
21 Diciembre 2016 03:00:00
Isidro: el cambio soy yo
Isidro López comparte la visión de la exprimera ministra británica Margaret Thatcher con respecto al ejercicio del poder. “El dinero”, dice el alcalde de Saltillo, “no es federal, estatal o municipal”. La Dama de Hierro lo planteaba así a su pueblo: “Si el Estado quiere gastar más, sólo lo puede hacer pidiendo prestado de tus ahorros o cobrándote más impuestos. No es bueno pensar que algún día vendrá otro a pagar. Ese otro eres tú. No existe tal cosa como el dinero público. Sólo existe el dinero de los contribuyentes”.

El lema del tercer informe –“De la oscuridad a la luz. Es el cambio”– también plantea pasar de una deuda opaca por más de 36 mil millones de pesos, acumulada en el Gobierno de Humberto Moreira, “a un Coahuila honesto, libre de corrupción (…); transparente como sus ciudadanos; (…) conocido como una tierra de trabajo y no como el estado con la deuda per cápita más grande de México”.

Como aspirante al Gobierno del Estado, López enjuició al docenio de Humberto y Rubén Moreira por la violencia en Allende, Piedras Negras y Patrocinio, y la impunidad rampante. “Vamos por un Coahuila más seguro”, arguyó, “sin masacres, sin desaparecidos (…), por un Coahuila más próspero, con mejores opciones de trabajo para sus habitantes”. Y frente al desprestigio causado por la corrupción, las empresas fantasma y otros entuertos, prometió: “Vamos a recuperar el orgullo de Coahuila, vamos a liberarnos de los gobiernos corruptos. Nosotros somos el cambio. Vamos todos juntos. Claro que podemos lograr el cambio”.

Como en los dos informes anteriores, el gobernador Rubén Moreira envió representante. El turno correspondió al procurador Homero Ramos. Esta vez no hubo rechiflas. El malestar lo verbalizó el alcalde con arengas contra la corrupción y en favor del cambio. El alcalde entró a Las Maravillas como Isidro, y salió convertido en Chilo López, la personificación del cambio. Después del monopolio priista del poder, el cambio se asocia al PAN. El partido fundado por Calles ocupó 70 años la Presidencia y ya cumplió 87 en el gobierno de Coahuila: de Nazario Ortiz Garza a Rubén Moreira.

El cambio lo devaluaron los gobiernos de Fox y Calderón. Gobernadores, alcaldes y legisladores del PAN se corrompieron. Sin embargo, el retorno del PRI resultó peor: la corrupción y la impunidad se exacerbaron, la violencia se extendió y hay más secuestros. Las masacres en Tlatlaya, Iguala (Ayotzinapa), Apatzingán, Chilapa, Tanhuato…, las desapariciones forzadas, la represión política y social y el asesinato de periodistas, provocaron una crisis de derechos humanos denunciada por organismos internacionales. La deuda aumentó a 50% con respecto al PIB y el peso ha perdido casi 40% de su valor en 4 años de gobierno de Peña Nieto.

En los primeros meses de su gestión, el alcalde de Saltillo dirigió una queja al Presidente y al secretario de Gobernación, Miguel Osorio, contra lo que todavía es hoy una práctica común en el estado: el espionaje telefónico. Armando Guadiana –otro aspirante a la Gubernatura– denunció ante la PGR el mismo delito. Ninguno obtuvo respuesta. El camino de la alternancia no está sembrado de rosas. López habló en su informe de “ataques infundados”, de agentes que “apostaban al fracaso de la ciudad” y de “intereses económicos, políticos y partidistas” enderezados contra la administración municipal. Fracasaron –dijo–, “hoy los saltillenses somos más fuertes”.
Imprimir
COMENTARIOS



top-add