×
Guadalupe Loaeza
Guadalupe Loaeza
ver +

" Comentar Imprimir
07 Diciembre 2017 04:00:00
Johnny Hallyday
“Una Tour Eiffel”, “un monumento nacional”, “nuestro Elvis Presley”, “el final de una página de nuestra historia”, decían, hechas un mar de lágrimas, las que habían sido “fans”, durante años, de Johnny Hallyday. Su muerte, acaecida a los 74 años debido a un cáncer en los pulmones, a las 2:34 de la madrugada del miércoles, despertó a toda Francia, incrédula de haber perdido a su rockero, cuya música acompañó a tres generaciones de franceses. A pesar de que ya eran las 4 de la mañana, muchas de sus viejas seguidoras de 70 años, con anteojos negros, bufandas y gorros de lana seguían a las afueras de la residencia en Marnes-la-Coquette, casa de quien había sido su ídolo desde la época de la legendaria emisión de radio de los 60 Salut les copains. Para ellas, lo esencial era rendirle un homenaje a su Johnny. “Su muerte para mí es más importante que la de De Gaulle y la de Mitterrand, a quienes también quise mucho. Espero que entierren a Johnny Hallyday en el Panthéon, se lo merece”, comentó Michèle Bigot, su seguidora desde que tenía 7 años, al reportero del diario Le Monde.

Sin duda el “johnnysme”, género musical inaugurado desde la época del “gauchismo”, se terminaba con el gobierno de Emmanuel Macron. Qué lejana se advertía la primera aparición de Hallyday en la televisión francesa aquel 18 de abril de 1960 en el programa L’Ecole des Vedettes (La escuela de las estrellas). Un año después ya era famoso porque, en esos años, nadie en Francia cantaba rock, pero sobre todo nadie le cantaba a los jóvenes. Por eso cuando participó en el Primer Festival Internacional del Rock, el 24 de abril de 1961, junto con Little Tony, Emile Ford & The Checkmates, Frankie Jordan y Bobby Rydell, se convirtió en el “Elvis francés”. La juventud francesa lo adoptó de inmediato. Su música era parte de su propia protesta. Estaban hartos de esa Francia tan conservadora y vieja como la Catedral de Notre Dame; ellos también querían gritar a todo pulmón lo que decía uno de los grandes éxitos de Hallyday: “Yo no he tenido un padre / que me hiciera volver a casa. / Y mi madre trabajaba casi todas las noches. / Sentado en la acera, / yo tocaba la guitarra. / Con el corazón de piedra, / empecé a vivir”. Estos jóvenes confundidos y desorientados también querían empezar a vivir. Johnny era uno de ellos, él también se sentía solo, pero sobre todo incomprendido por una sociedad represora e hipócrita.

Johnny Hallyday en realidad se llamaba Jean-Philippe Smet. Su padre, de origen belga, borracho y parrandero, abandonó a la madre y al recién nacido. Huguette Clerc, bellísima como una diosa, trabajaba como peluquera. Después fue modelo de una casa de costura, de allí que ya no tuviera tiempo de ocuparse de su hijo. Dice la Wikipedia que, a los 14 años, el futuro Johnny Hallyday vio una película de Elvis Presley, Loving you, que lo inspiró para comprar su primera guitarra con su sueldo de cargador de camiones en el Mercado Central de París.

Fue así que empezó a trabajar en diferentes clubs nocturnos de París. Cuatro años después grababa su versión de Let’s Twist Again, la cual vendió un millón de copias y logró un disco de oro. Su fama dio la vuelta al mundo cuando se presentó en el Show de Ed Sullivan, junto con Connie Francis. En 1965 se casa con Sylvie Vartan, formando así una pareja explosiva de rock, y tienen un hijo que también canta rock y que también es famoso.

Johnny Hallyday representa una época, muchas rupturas sociales, un verdadero parteaguas. Por eso el presidente Emmanuel Macron declaró al enterarse de su muerte: “De Johnny Hallyday, no nos olvidaremos ni de su nombre, ni de su rostro, ni de su voz, pero sobre todo de sus interpretaciones”. Johnny deja 1000 canciones grabadas, 50 álbumes y 110 millones de discos vendidos. Johnny Hallyday es sagrado, el ídolo de los jóvenes, el artista de varias películas y el superstar más controvertido de Francia. Decían que tenía dones de camaleón y que bastaba con que sostuviera un micrófono en la mano para convertirse en un verdadero león de cualquier género musical.

Johnny Hallyday murió un día después del gran novelista, periodista, filósofo, cronista y miembro de la Academia Francesa Jean d’Ormesson, autor de más de 40 obras. No obstante, las primeras planas de toda la prensa francesa le dedicaron reportajes, columnas, viejas entrevistas, álbumes de fotografías, historias, anécdotas, a su verdadero héroe e ícono, el “Elvis francés”, Johnny Hallyday.
Imprimir
COMENTARIOS



0 1 2 3 4 5 6