×
Verónica Martínez García
Verónica Martínez García
ver +

" Comentar Imprimir
08 Mayo 2017 04:00:00
La bendición de ser madre
El ser mamá te cambia la vida, dicen las mujeres que han tenido la dicha de ser madres. No se equivocan. Mis dos hijos pequeños es lo mejor que me ha pasado. Sí, me cambió la vida. Soy orgullosamente una mamá joven.

En nuestro país, el 10 de mayo celebramos el Día de las Madres. En lo personal, es un día para reiterar mi amor, respeto y admiración a mi madre, primeramente, y como dirigente de un partido político, el PRI, constituye una oportunidad para refrendar mi pleno reconocimiento a las mamás coahuilenses.

No es sencilla la responsabilidad de criar y educar a los hijos, por supuesto una encomienda compartida con el padre de familia, pero que generalmente recae más en la mujer, quien dedica mucho de su tiempo al hogar y a la atención de los menores. Y es que con la madre se tiene un vínculo más fuerte, que se forma desde que el bebé está en el vientre.

Muchas de las mujeres trabajan fuera del hogar y al llegar a casa empiezan sus actividades para preparar la comida del día siguiente, revisar con los niños las tareas, que haya despensa, y si no, ir al supermercado a surtirla, etcétera.

Son bastantes y variadas las encomiendas que las madres deben hacer o supervisar en casa. Dicha jornada no tiene remuneración económica. Es el amor de la mujer por sus hijos, por su marido y su hogar, lo que la motiva a desarrollar todas esas actividades con total entrega y cariño.

El cansancio lo quita la sonrisa del niño, sus ocurrencias, el amor que nos prodigan, que nos compartan su día y sus sueños; el verlos felices. Esa es nuestra mayor recompensa. Es una bendición el ser madre.

Hay mamás que no tienen pareja, que son madres solteras y deben enfrentar solas la responsabilidad de sacar adelante a sus hijos. Son jefas de familia y no es fácil serlo. Son unas guerreras.

Existen los casos, lamentablemente, de las madres adolescentes. Digo lamentable porque son muy jóvenes para asumir la responsabilidad de tener, criar y educar a un hijo. Ellas deberían estar viviendo su juventud y no una maternidad adelantada.

Envío mi solidaridad al dolor de las mamás que han perdido un hijo y a las mujeres que han luchado por intentar ser madres.

A las madres coahuilenses: mi sincero afecto. Cada una vive su realidad y circunstancia, y eso las hace aún más grandes.

Todas tienen mi aprecio y admiración ¡Feliz Día de las Madres!
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2