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Ricardo Raphael
Ricardo Raphael
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Licenciado en Derecho por la UNAM. Maestro en Ciencias Políticas por el Instituto de Estudios Políticos de París, Francia. Maestría en Administración Pública por la Escuela Nacional de Administración (ENA) de la República Francesa. Estudios Doctorales en Economía Política y Políticas Comparadas por la Escuela para Graduados de Claremont, California, EU. Secretario General de Democracia Social, Partido Político Nacional. Representante ante el Consejo General del IFE del partido México Posible. Coordinador de la Comisión Ciudadana de Estudios para Eliminar y Prevenir la Discriminación. Actualmente es profesor afiliado a la División de Administración Pública del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Conductor del Espiral, programa de análisis político dominical del Canal 11. Analista Político cotidiano del Noticiero Enfoque de Núcleo Radio Mil. Analista semanal del noticiero nocturno de Proyecto 40. Co-conductor del programa Claves, también de Proyecto 40. Integrante de la mesa editorial de la Revista Nexos. Miembro del Consejo Consultivo de Conapo. Cuenta con diversas publicaciones en temas relativos a: La transición democrática. La función pública. El sistema de partidos. Los derechos. La ciudadanía.

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12 Abril 2018 04:00:00
La bronca del ‘Bronco’
La opinión es casi unánime: Jaime Rodríguez “El Bronco” regresó a la boleta electoral por razones políticas y no jurídicas. Cuatro magistrados le dieron el espaldarazo con argumentos cuestionables.

Coincide que tres de ellos hayan sido propuestos por el PRI, cuando se integraron a la sala superior de Tribunal Federal Electoral: José Luis Vargas Valdez, Felipe Fuentes Barrera y Mónica Soto Fregoso

El cuarto, Indalfier Infante, fue promovido a ese cargo por el entonces legislador, Ricardo Monreal Ávila.

Que hayan apoyado el reclamo del “Bronco”, que a su vez hayan sido apoyados por el PRI, y que sus razonamientos jurídicos sean tan endebles, son las tres variables que, juntas, producen desconfianza; sumado a que sólo José Antonio Meade, el candidato presidencial priista, haya celebrado el regreso de este señor (expriista) a la lista electoral. Tiene casco de bombero, manguera de bombero, botas de bombero, ¿será que en realidad es jardinero?

La sombra de sospecha que flota alrededor de este extraño proceder obliga a colocar una lupa potente y acuciosa sobre el comportamiento de tales magistrados, porque en sus manos está el poder de descarrilar, con decisiones tan desaseadas como la de esta semana, un proceso electoral que es crucial para el devenir mexicano.

pero ¿Quiénes son estas personas?

José Luis Vargas Valdés es un abogado del ITAM, que hizo estudios de posgrado en España y escribió una tesis cuyo paradójico título fue: “El perfil del juez constitucional, análisis de las garantías de independencia e imparcialidad”. Obligado está a preguntarse en estos días si su voto a favor del Bronco fue independiente e imparcial, porque una opinión pública extendida cree que podría no haber honrado esos principios.

Vargas trabajó como asesor de Luis Carlos Ugalde en el IFE, cuando la polémica elección de 2006. Por recomendación de Alejandra Sota (hoy asesora estrella del candidato priísta), laboró para el Gobierno de Felipe Calderón Hinojosa al frente de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade).

Calderón lo echaría más tarde porque José Luis Vargas no dio entrada a las acusaciones que el PAN hizo sobre la presunta participación del crimen organizado en las elecciones de Michoacán. (La candidata panista a la Gubernatura, Luisa María Calderón, era la hermana del mandatario). Esa decisión terminó favoreciendo al priista Fausto Vallejo y, desde entonces, el tricolor le debió un favor grande que terminó pagándole cuando lo propuso, con grandes elogios, para que fuera nombrado magistrado electoral.

Otro perfil que merece atención es el de Felipe Fuentes Barrera, quien fuera responsable de redactar el proyecto de resolución que premió al “Bronco”, a pesar del desaseo y trapacería con que obtuvo las firmas ciudadanas. Antes de llegar al tribunal, Fuentes Barrera trabajó bajo las ordenes de Humberto Castillejos, exconsejero jurídico del presidente Peña Nieto, y uno de los personajes más oscuros que haya tenido esta Administración.

El actual mandatario propuso primero a Fuentes, dentro de una terna de aspirantes, para ingresar a la Suprema Corte y, al no llegar a ese puesto, lo recompensó con un asiento en el Tribunal Electoral. Él es el autor material de la bronca que hoy padece ese órgano clave para la democracia. La tinta turbia escurre de la mano de Fuentes. Habría de preguntársele a este sujeto si todo o sólo parte de su proyecto de resolución fue redactado en las oficinas del nefasto Castillejos.

Por último, queda mencionar a Mónica Soto Fregoso, juez de carrera impulsada para el cargo en el Tribunal por Emilio Gamboa Patrón, líder de la bancada priista en el Senado. Su vínculo con el PRI le viene de familia. El padre es funcionario de la actual Administración y se trata de un hombre bien conectado con líderes de esa fuerza política.

ZOOM: Que Vargas, Fuentes y Soto tengan vínculos tan evidentes con el único partido beneficiado por el regreso del “Bronco” a la boleta podría ser sólo una mala coincidencia. Para despejar la duda estos jueces habrían de respetar en sus próximas decisiones el mandato que la República les confirió, de lo contrario seremos muchos quienes demandaremos su infausto comportamiento, por muchos años.
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