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Gerardo Hernández
Gerardo Hernández
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25 Agosto 2017 04:00:00
La foto y la tormenta
Ayer terminó una de las pesadillas que atosigan al PRI de Coahuila, cuando el presidente Peña Nieto recibió al gobernador electo, Miguel Riquelme Solís, en Los Pinos. La exclusión de Riquelme de las reuniones de Peña con los también gobernadores electos Alfredo del Mazo (Estado de México) y Antonio Echavarría (Nayarit), el 15 de agosto, alborotó más el avispero en el estado y dio pábulo a mil conjeturas. Sobre todo porque las tres elecciones fueron impugnadas y corresponderá al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) dictar la última palabra sobre la validez o nulidad de los procesos.

Después de las 13:30 horas empezó a circular profusamente un mensaje del Presidente en su cuenta de Facebook, con una fotografía, donde informa: “Hoy me reuní con Miguel Riquelme Solís, Gobernador Electo de Coahuila, a quien felicité por el triunfo que obtuvo en las elecciones del pasado 4 de junio, y le refrendé la voluntad del Gobierno de la República de respaldar las acciones que emprenda para elevar el nivel de bienestar de los coahuilenses”. Riquelme, a través de Twitter, celebró: “#Coahuila seguirá acompañado del Gobierno Federal, gracias @EPN por respaldar las acciones a favor de nuestra entidad”.

Finalmente, al PRI le volvió el alma al cuerpo, pero la guerra de nervios aún no termina. El final será en el pleno del TEPJF, cuyo dictamen será definitivo. Nadie tiene en sus manos una bola de cristal para predecir el futuro, pero no hay que devanarse los sesos. Sólo existen dos caminos: 1) los magistrados de la Sala Superior confirman el resultado de las elecciones del 4 de junio y Riquelme asume el poder el 1 de diciembre próximo; o 2) el proceso se anula, se convoca a extraordinarias y el Congreso nombra un interino.

El FDC reaccionó al encuentro en Los Pinos. “Una foto con Enrique Peña Nieto no borra las pruebas contundentes que existen del fraude electoral”, advierte el excandidato del PAN, Guillermo Anaya. “El presidente de México (…) no debió permitir la presión del clan Moreira para recibir a Miguel Riquelme, personaje que intenta imponer a través de un fraude monumental y sin precedentes en la vida democrática de nuestra entidad”, apunta.

Armando Guadiana, excandidato de Morena, reprocha en un comunicado la incongruencia del presidente Peña al “criticar la corrupción y (el) autoritarismo de Venezuela”, mientras por otro lado respalda “los fraudes electorales cometidos en Coahuila y el Estado de México (…) por sus compañeros priistas Miguel Riquelme y Alfredo del Mazo”. En el mismo contexto, cita al canciller Luis Videgaray: “Presidente Nicolás Maduro, cobarde es quien usa el poder del estado para desmantelar la democracia y arremeter contra su propio pueblo”.

Porque eso mismo se vivió en Coahuila, replica Guadiana, la reunión de Peña “con Riquelme no tiene valor, estoy seguro que en nuestro estado habrá nuevas elecciones. (…) las pruebas de que Rubén Moreira operó como jefe de campaña de Riquelme están a la vista de todos”.

El excandidato independiente Javier Guerrero publicó: “Que el presidente haya recibido a Riquelme a quien pretende imponer como Gobernador, es una falta de respeto y consideración al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y a los magistrados, el presidente no debe actuar como jefe de un partido político, esta elección la definen los tribunales, los coahuilenses fuimos testigos del fraude, esto no está definido aún, seguimos en pie y con la confianza que las instituciones nos harán justicia a los coahuilenses”.
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