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Salvador García Soto
Salvador García Soto
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Salvador García Soto es periodista. Nació en Guadalajara Jalisco, donde cursó la licenciatura en Ciencias y Técnicas de la Comunicación en la Universidad del Valle de Atemajac. En Guadalajara colaboró en varios medios locales y en oficinas de los gobiernos estatal y federal. Fue reportero de la fuente política en El Heraldo de México y en el diario La Crónica de Hoy. Desde 1998 escribe la columna política Serpientes y Escaleras que se ha publicado en los periódicos La Crónica, El Independiente y actualmente en el Universal Gráfico. Fue director general de Crónica y ha colaborado en revistas como Vértigo y Cambio. Durante dos años fue conductor del programa Cambio y Poder que se transmite por Cadena Raza y desde noviembre 2003 colabora en W Radio como comentarista del noticiario Hoy por Hoy tercera emisión y en el programa El Weso.

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10 Noviembre 2018 04:07:00
La llamada de España y la gracia de los bancos
Una llamada desde España a las oficinas del Presidente electo en la colonia Roma, por parte del presidente del grupo financiero español con mayor presencia en México, hizo que el día de ayer Andrés Manuel López Obrador decidiera posponer cualquier acción o decisión que modifique las reglas y normas que rigen la operación del sistema financiero en México, entre ellas el cobro de comisiones, por un periodo de 3 años. Después de esa comunicación telefónica, cuya existencia fue confirmada por fuentes muy cercanas del próximo gobierno, se tomó la decisión de que no se hará ningún cambio al marco legal del sistema económico, financiero (que incluye a los bancos) y fiscal en “la primera etapa” (los 3 primeros años) del próximo gobierno.

Así, López Obrador paró la turbulencia financiera y puso “en pausa” la iniciativa de los senadores de Morena para cancelar diversas comisiones excesivas de los bancos y que, impulsada por el coordinador morenista, Ricardo Monreal, provocó esta semana un “jueves negro” para los bancos nacionales y extranjeros en México, cuyas acciones cayeron hasta 11 puntos y provocaron el peor desplome de la Bolsa Mexicana de Valores de los últimos 7 años al perder 5.8% en una sola jornada.

Junto a la llamada recibida este viernes en las oficinas del presidente electo desde Madrid, otra conversación que pesó en la decisión de López Obrador de frenar, por el momento, cualquier cambio en el sistema bancario mexicano, fue la que tuvo hace unas semanas con Ana Botín, presidenta del Grupo Santander, con quien el futuro gobernante mexicano también habló sobre las condiciones en que operan los bancos y las garantías y certidumbre que ofrecía su gobierno a los grupos financieros extranjeros que prestan servicios en el país.

La decisión anunciada ayer lleva implícito un mensaje y un emplazamiento del próximo gobierno a los bancos nacionales y extranjeros respecto al cobro de comisiones: en 3 años se revisará esa situación, ya sea por una iniciativa de ley que aprueban las mayorías de Morena, o por una propuesta que surja de los propios grupos bancarios y financieros para reducir las millonarias ganancias que actualmente obtienen por diversas comisiones, y que alcanzan hasta 140 mil millones de pesos.

El estilo AMLO. La decisión de frenar en este momento el tema de las comisiones bancarias, en contraparte a la reciente cancelación del aeropuerto de Texcoco, aunque en apariencia distintas, representan parte de una misma estrategia política que anticipa el que será el nuevo estilo de gobernar de Andrés Manuel López Obrador a partir del 1 de diciembre.

En ambos casos, aunque con resultados diferentes (en uno cedió y les dio un “plazo de gracia” a los banqueros y en el otro aplicó una decisión tomada desde su campaña legitimada por “consulta popular”) el próximo Presidente aplicó el mismo modelo de decisión política: primero lanza una propuesta, ya sea una consulta o una iniciativa de ley, que funcionan como “globo sonda” que mide reacciones en los sectores que serán afectados, en la opinión pública y mediática y, sobre todo en el ánimo popular, que para él es lo más importante. La “sonda” mide el terreno y la viabilidad de la propuesta; luego crea una “comisión de expertos” que analice a fondo el tema y haga propuestas mientras provoca el debate público y su equipo de colaboradores y operadores se divide: unos a favor y otros en contra, y cuando ya se desataron todo tipo de reacciones y se tomó la temperatura al ambiente político, económico y social, entonces viene la decisión última que siempre corresponderá al Presidente.

Así canceló Texcoco y así operó el “zarpazo a los bancos”. Primero la iniciativa de Morena y de Monreal en el Senado a la que siguieron reacciones inmediatas de los bancos y la Bolsa; luego la opinión popular, casi toda a favor de disminuir comisiones excesivas a los “vampiros banqueros”, junto a opiniones mediáticas divididas; después la salida del próximo titular de Hacienda, Carlos Urzúa, a exigir que “cualquier iniciativa fiscal o financiera de los congresistas primero sea consultada con los expertos hacendarios para definir su viabilidad y su impacto financiero y fiscal”, seguida de la reacción de los grandes grupos españoles que se comunicaron con el próximo gobierno y al final, la última instancia presidencial como acto de autoridad: “no habrá modificaciones al marco económico, financiero y fiscal en los próximos 3 años”.

¿Perdió Monreal o jugo su rol? Al dividir a su equipo en los “policías buenos y policías malos”, si en el aeropuerto perdió Alfonso Romo, que empujó a Texcoco hasta el final, en el caso de la Ley de Transparencia a los cobros bancarios también perdió, en apariencia, Ricardo Monreal. El líder del Senado fue señalado como “responsable” por opinadores y por los banqueros, pero también por compañeros suyos de Morena (algunos con un claro interés político) como Yeidckol Polenvsky, dirigente del partido, salieron a enmendarle la plana y hasta a deslindarse de la propuesta del senador.

Pero pensar que en las cúpulas del Congreso se mueve una hoja sin que lo sepa y lo avale López Obrador es ingenuo. Y al lanzar la iniciativa contra las comisiones bancarias, lo que hizo Monreal fue activar el mecanismo y mandar el “globo sonda” con el mensaje a los millonarios dueños de los bancos que terminaron acercándose a negociar con el Presidente electo, como ocurrió con los poderosos grupos financieros de España.

Y si a Romo, tras perder con Texcoco, lo compensaron al entregarle parte de los nombramientos de organismos públicos financieros, como la CNByV, veremos qué sucede con Monreal y la jugada de las comisiones, que por ahora quedó en un “período de gracia” de 3 años a los bancos para bajar y eliminar sus comisiones y que las igualen a las que cobran en sus países matriz. Si eso ocurre en 3 años o incluso antes el beneficio no será sólo para el próximo Gobierno, sino para los usuarios de la banca, que hoy son exprimidos y explotados por los bancos y sus vampirescas y abusivas comisiones.
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