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Teresa Guajardo Berlanga
Teresa Guajardo Berlanga
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28 Marzo 2018 04:00:00
La lucha por mantener la democracia
El pasado lunes 26 de marzo se celebró el centésimo quinto aniversario de la proclamación y firma del Plan de Guadalupe. Durante la ceremonia, el Gobernador del Estado de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme, estipuló que el legado dejado por Venustiano Carranza y Francisco I. Madero será honrado. Además, señaló que en nuestro estado habrá un ambiente de legalidad, de manera tal que los coahuilenses manifiesten libremente su voluntad y se cumplan los procesos democráticos. Por otro lado, el Gobernador reconoció el duro trabajo que en nuestro estado han realizado el Ejército y la Marina.

Está claro que el escenario existente hace 105 años, durante la Revolución, es completamente diferente al actual; sin embargo, aún existen enemigos y retos por superar. La lucha de los mexicanos no ha terminado.

Pero, ¿qué tienen que ver el Plan de Guadalupe con la democracia actual y la seguridad de nuestro estado? el Plan, fue firmado en la ahora ex Hacienda de Guadalupe en el municipio de Ramos Arizpe, establece el rechazo de Venustiano Carranza al gobierno del General Victoriano Huerta. De igual manera, Carranza tenía intenciones de ser presidente interino hasta que se llevara a cabo un proceso democrático en el cual las personas pudieran ejercer sus derechos ciudadanos. Cabe mencionar, que Huerta traicionó al entonces presidente Madero debido a su posición anti-reeleccionista, mientras que el primero defendía un gobierno donde el presidente podría
reelegirse.

Después de 105 años de la proclamación del Plan de Guadalupe, aún luchamos por procesos democráticos limpios y transparentes; también, por un entorno más seguro. Es preciso mencionar que no nos encontramos en peor posición, si bien hemos tenido grandes avances en materias como transparencia, democracia y seguridad pública, aún nos queda camino por andar.

Independientemente de si lo dijo Cicerón, Confucio o Napoleón Bonaparte, cuánta razón tienen: “un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla”. Es fundamental que nosotros como coahuilenses nos sintamos orgullosos del gran legado histórico del cual formamos parte y que, además, llevemos a la práctica y a la cotidianeidad aquellas enseñanzas que el pasado nos ha dejado.

Este tipo de ceremonias es importante precisamente por: recordarnos de dónde venimos y hacia dónde nos dirigimos. ¿queremos estar mejor o peor como sociedad? ¿qué es lo que realmente necesitamos? Estas preguntas pudieran tener una infinidad de respuestas si tomamos en cuenta ideologías, propuestas y puntos de vista diferentes; pero, no somos los primeros ni seremos los últimos en querer contestarlas. Si hace 105 años tuvieron el valor, en medio de una revolución, de cambiar el rumbo impuesto por un mal gobernante que tomaba nuestro país, ¿qué es lo que nos detiene ahora para imponer el rumbo que la sociedad desea? Los invito a utilizar el periodo vacacional para reflexionar y no dejarse llevar por ideales que no se pueden realizar. Hay que mantener la lucha encaminada hacia el bienestar general. ¡Nuestra lucha no ha acabado!


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