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Cholyn Garza
Cholyn Garza
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Cholyn Garza nació en Veracruz. Radica en Piedras Negras, Coahuila desde 1961. Es licenciada en Desarrollo Humano y Diplomada en Derechos Humanos. Se inició profesionalmente en el periodismo en 1995 en el Periódico Zócalo de Piedras Negras. Le preocupa la problemática social y le apasionan los temás políticos.

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20 Enero 2018 04:00:00
La mejor herencia: Educación con valores
Tenemos un gran país, de eso no hay la menor duda. Siempre lo he dicho y lo seguiré pensando. No solo el amor por mi México querido me lleva a pensar de esa manera sino el ver a tanta gente echándole ganas para salir adelante.

Jóvenes que estudian y le apuestan a la superación para ser alguien en la vida. Los padres, aún con sacrificios económicos le ofrecen a los hijos los medios necesarios, para que un día puedan hacer realidad sus sueños.

Cuando no se tenía algo más que heredar a los hijos, los padres solían comentar que el estudio era la herencia que iban a dejar a sus descendientes.

Muchas familias lograron su propósito. Le dieron las armas necesarias para enfrentar la vida con decoro: Educación, Profesión y algo más como herencia; valores, principios sólidos con los que generaciones crecimos y practicamos.

En el hogar se aprendían muchísimas cosas que después se reforzaban en la escuela con una materia que fue inexplicablemente fue desapareciendo del programa oficial: CIVISMO.

Nunca he acabado de entender el por qué desapareció tan necesaria materia. Menos aún entiendo por qué se permitió.

Las Reformas educativas realmente no han ayudado en mucho a nuestra niñez. No pocos maestros opinaban que era un error lo que se estaba haciendo, sin embargo, cuando les preguntaba por qué si ellos eran los que tenían en sus manos la educación de los niños y no los políticos, me respondían que no podían hacer nada; estaba de por medio su trabajo.

En parte tenían razón. El miedo siempre ha sido un factor determinante y un freno en las decisiones de cualquier persona.

Lo entendí.,,,, hasta cierto punto.

Cuando alguien se rebela en contra de las decisiones del gobierno hay elementos que se utilizan para fastidiar. Eso se sabe. Y si no los hay, se encuentran.

En el caso de los maestros, quizás se hubieran aplicado sanciones como cambiarlos de adscripción, retrasar algunos trámites, en fin, el caso es que ese temor que me manifestaron ya hace algún tiempo, de cierta manera era justificado.

Lamentablemente el daño causado a la niñez fue muy grande.

Los padres siempre fueron los primeros educadores de sus hijos. Era en el hogar donde se inculcaban, se aprendían y se practicaban valores. El respeto a nuestros mayores siempre estuvo presente y por consiguiente se practicaba en la escuela, en la comunidad.

Había respeto a todo. Si un niño llegaba a casa con algo que no le pertenecía, la madre preguntaba, investigaba y se regresaban las cosas con el consiguiente castigo para el niño.

¿Qué sucede ahora? El niño miente y los padres creen las mentiras. No investigan, no se preocupan. El maestro no les dice nada por una sencilla razón: Lleva las de perder. “Hostiga” al pobre niño, lo maltrata, cuando bien le va son las acusaciones en su contra.

El niño tiene “derechos” y nadie debe violentar esos supuestos derechos.

Una sociedad sin valores tiende a ir a la decadencia. No se da de la noche a la mañana.

Quizás no quisimos darnos cuenta lo que se estaba construyendo al ser tan permisivos, al dar demasiada libertad sin control alguno. No se estiraron las riendas cuando se debió haber hecho y al permitir el desorden se originó un caos en la sociedad.

Nos quejamos de violencia extrema en centros educativos, en grupos, en centros sociales y demás. ¿Acaso no fue lo que se construyó? La falta de respeto está ya en todo.

Nos quejamos también de corruptelas. Si existe la corrupción es porque está faltando un castigo ejemplar, no solo de palabra sino de hecho. La impunidad es el manto protector de los corruptos. No es cuestión de leyes, sino de aplicarlas dándole a cada quien lo que le corresponde: Protección al ciudadano, respetar sus derechos y castigo a los responsables.

La generación de nuestros padres y abuelos era de sabiduría más que de conocimientos. Ellos observaban la conducta y desde el hogar educaban, corrigiendo las faltas. Se convirtieron en aliados de los maestros. Querían que sus hijos fueran personas “de bien”.

La educación es la base fundamental de toda sociedad. Una educación con valores es necesaria y urgente, no para volver al pasado, sino para retomar el rumbo que un día, lamentablemente se perdió. No dejemos algo tan importante como es educar a nuestra niñez, en manos de políticos, menos aún se deben adoptar conceptos impuestos por extraños.

Recordemos que la mejor herencia que se puede dejar a los hijos, es una buena educación.

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