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Abdel Robles
Abdel Robles
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Licenciado en Ciencias de la Comunicación egresado de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Reportero sección policiaca en Editora El Sol, reportero sección local El Norte, coeditor del vespertino Extra de Multimedios, director editorial del Periódico La Voz de Monclova, director Editorial de El Diario de Coahuila, Comunicación del Municipio de San Nicolás de los Garza, NL, director editorial de Zócalo Piedras Negras, y actualmente editor en jefe de Zócalo Monclova

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12 Junio 2016 03:10:10
La negriza y su origen
Somos cubanos, me dijo Felisa…

¿Cubanos?… miré al Negrón que silbaba el Son de la Loma mientras lijaba un fierro oxidado de una vieja lavadora que estaba armando para mi Ma Linda.

El Negrón no respondió, solamente movió el nalgatorio como bailando el son.

Pero yo sé en dónde nací.

Chibirico, que se tragaba a tajadas un taco de frijoles con huevo detuvo de repente la acción y peló tamaños ojos.

“¿Cubano Pichojitos?”

Bueno, la cosa es que cuando uno ha recorrido de Tampamachoco a la Barra, puede contar no menos de seiscientos negros por dos güeros.

Pero la negriza es cosa del paisaje urbano con el que uno se acostumbra… negros de aquí, de allá, pero nunca me imaginé que el origen estuviera más allá del mar.

Ora me explicaba aquellas tardes de Felisa y el Negrón sentados en la mecedora frente a la playa murmurando una canción que nunca entendí.

Como si le mandaran un mensaje a su tierra… su lejana tierra.

La cosa no paró, porque entonces hubo junta de los descamisados, y por la noche en la fogata el tema fue cosa de orígenes.

“¿O sea que todos los negros no salimos de acá?”… yo todavía andaba estupefacto, ¿cubano?… ¿cubano?

Como el café cubano… como los frijoles cubanos…

como los negros cubanos… ¡Oye chico!

Resolvieron cada quien indagar en su casa de dónde venían…ñ

Al otro día, ante la Fogata de los Descamisados, abrí plática debido a que todo mundo tomaba su té de limón en silencio, con el pocillo en las bembas como para justificar que no hablaban.

“¿De dónde son… de dónde?”

Chibirico tragó la infusión… se aclaró la garganta…

habló quedo… “Mejor eso ya no Pichojitos”.

¿No?… ¡Momento!… a ver, qué fue…

Es que Chibirico iba acompañado del Chéchere y de la Totucha cuando le preguntó a Meche… “Amá, ¿de dónde vengo yo, de dónde los agüelos?”

Meche se le quedó viendo…

“Mira Jijuepucha… ¿qué pregunta es esa?… ¡grandísimo recabroncito!… Si no sé quién rechingaos es tu padre, menos voy a saber quién es tu abuelo…”

Santo remedio… a nadie le interesó correr el riesgo.

Si somos negros, dijimos, podemos ser de cualquier lado en donde haya negros y negras.

¿Pa qué más?

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