×
Federico Muller
Federico Muller
ver +

" Comentar Imprimir
24 Julio 2018 04:00:00
La permanencia sempiterna del dinero en las operaciones bancarias
Las fuentes bibliográficas más reconocidas y serias del mundo en materia de historia económica afirman que los primeros bancos comerciales surgieron en el siglo 15 en Europa. Hasta nuestros días, todavía sobrevive uno de estos bancos, asentado en Italia. Después de más de cinco siglos de existencia, las operaciones bancarias siguen soportadas por dinero, representado por monedas y billetes, porque hasta los activos virtuales tienen su contrapartida en papel moneda, particularmente de las naciones industrializadas, y como en el pasado, se sigue premiando al ahorrador y cobrando intereses al prestatario. El dinero continúa siendo el activo financiero más líquido, atributo que lo ha hecho prácticamente irremplazable. La economía monetaria, que sustituyó a la del trueque, parece que aún tiene un largo camino por recorrer.

Cabe señalar que en el mercado la banca surgió para que cumpliera la función de intermediario entre prestamistas y prestatarios, rol que generalmente asume el empresario, que requiere de recursos “frescos” para emprender proyectos productivos, los que puede obtener de los bancos comerciales. Lo anterior de ninguna manera quiere decir que la banca haya sido ajena a los avances tecnológicos, estos han influido para que los servicios bancarios se extiendan paulatinamente fuera de los centros bancarios. Esto es, el usuario podrá realizar sus movimientos bancarios sin acudir o al menos limitar la frecuencia de sus visitas a las sucursales bancarias.

Enseguida se comentan algunos de los principales cambios que se han dado. Sobre todo, conviene distinguir las diferentes formas que han adoptado las transacciones bancarias a lo largo de su extensa historia en la economía de los países. Los depósitos se han modificado en forma acelerada, que van desde la tradicional letra de cambio que otorgaba el banquero en ciernes al propietario del lingote de metal precioso que lo dejaba bajo su resguardo, hasta los movimientos ordenados al banco por el ahorrador desde un teléfono celular o a través de una computadora para hacer transferencias entre sus cuentas bancarias.

Otra modalidad relativamente reciente en el caso de los créditos al consumo, ha sido el uso de las tarjetas bancarias, “dinero plástico”, que no son otra cosa que la extensión del crédito bancario. A partir de los años 60 del siglo 20 comenzó a generalizarse el uso de los plásticos, hasta convertirse en parte de la cotidianidad de la mayoría de las personas con determinada solvencia económica. Al efectuar compras con las tarjetas de crédito, sólo hay una sustitución de dinero en la compraventa del bien o servicio, y sin duda el monto del crédito otorgado se reflejará en pasivos expresados en monedas y billetes en la cuenta del tenedor de la tarjeta.

Indicadores biométricos. La sofisticación en las operaciones bancarias sigue avanzando a pasos agigantados y el desarrollo tecnológico ha permitido el reconocimiento de la voz del usuario y la identificación de su rostro, características personales irremplazables que forman parte de sus indicadores biométricos, los cuales mediante una aplicación que se instala en un teléfono inteligente, se remiten a las oficinas del correspondiente banco comercial, y una vez comprobada la identificación del emisor, la institución autoriza la operación o servicio que desee realizar el propietario de la cuenta bancaria. En este tipo de operaciones no se requiere de ningún tipo de tarjetas, las cuales son reemplazadas por datos biométricos del usuario de la banca, los cuales parece ser que son más seguros. ¿El dinero plástico pronto pasará de moda?.

Entorno Económico
Federico Muller
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
Imprimir
COMENTARIOS



  • 0
5 6 7 8 9 0 1 2