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Cholyn Garza
Cholyn Garza
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Cholyn Garza nació en Veracruz. Radica en Piedras Negras, Coahuila desde 1961. Es licenciada en Desarrollo Humano y Diplomada en Derechos Humanos. Se inició profesionalmente en el periodismo en 1995 en el Periódico Zócalo de Piedras Negras. Le preocupa la problemática social y le apasionan los temás políticos.

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25 Agosto 2018 04:00:00
La pesadilla de los mexicanos
No pocos quisieran tener el país que tenemos. No pocos desearían poder disfrutar de tantas bellezas que México posee a lo largo y ancho del territorio. Un país maravilloso, hermoso, hospitalario.

Un país pleno de cultura, colorido, bellas tradiciones, donde la música, el folklore deleitan a propios y extraños. Un país de gente buena y trabajadora.
México, tierra predestinada a ser ejemplo ante el mundo y ¿por qué no decirlo? Predestinada también a ser una auténtica potencia con todas las riquezas naturales posibles.

Dios, fue pródigo y muy generoso con nuestra tierra. Fue inmensamente amoroso y misericordioso al bendecir la tierra de nuestros ancestros, sus primeros habitantes. La misma casa de nuestros abuelos, de nuestros padres, nuestra y de las generaciones futuras.

¿Qué sucedió con nuestra riqueza? ¿la riqueza de todos los mexicanos?
Toda interrogante merece una respuesta, misma que la mayoría de las ocasiones nunca llega. Y cuando se cree que “ahora sí llegará” la que se ofrece no alcanza la justificación pero sí la decepción.

Por esas situaciones que se viven y que algunos consideran que provienen de la “casualidad”, el verdadero rostro de la mentira, el engaño, la traición, se nos presenta de golpe y porrazo.

¿Se debe considerar “casualidad” que la humilde maestra Elba Esther Gordillo, haya salido de prisión? ¿Casualidad fue que el presidente electo le refregara en su cara, al actual presidente que la Reforma Educativa se cancelaría? ¿Casualidad que la maestra, lo afirmara?

¡Oh Dios! ¿Tan tontos nos creen a los mexicanos, que hartos estamos de mentiras y burlas?

No me sorprende el escenario “montado” para el regreso a la escena de la farsa y la mentira de una persona acusada de… ya no se sabe de qué, porque de corrupción parece que no.

Aunque a la vista de todos y muy directamente a la vista de los maestros, está la evidencia. Cualquier persona con un poquito de sentido común es capaz de poner en duda tanta riqueza adquirida por una dirigente que manejó un dinero muy sagrado destinado a la educación. Producto de cuotas, pero también de lo que seguramente el gobierno (impuestos de los mexicanos) otorgaba a sindicatos.

Obviamente ese dinero, siempre sirvió para mantener aliados, subordinados, sometidos o como quiera usted llamarle a los trabajadores, que se mantenían afiliados a un partido político.

Los líderes se convirtieron en millonarios. Acumularon fortunas que se han convertido en verdadera bofetada para un pueblo que siempre ha clamado justicia, pero también siempre ha sido ignorado en sus reclamos.

¿Herencia? Es lo que dice la señora Gordillo, de estrato social, económico y familiar muy humilde, convertida como por arte de magia, en millonaria y cuya ostentación no tiene límites.

¿Los maestros le creen? Lo que se ve, no se juzga y definitivamente la ostentación, no se puede ocultar. Es la representación del que nunca ha tenido y llega a tener, loco se puede volver.

La pregunta que surge es ¿porqué si hay indicios de malos manejos o corruptelas, no se actúa? La corrupción no solo es para denunciarse, debe ser para investigarse, así de sencillo.

No investigan porque no quieren o no les conviene. ¿De un sueldo se pueden comprar mansiones en el país o el extranjero? ¿Obras de arte? ¿Yates? ¿Se puede surtir un guardarropa después de haber disfrutado las compras en un lugar exclusivo, a puerta cerrada para mayor comodidad?

¿Qué clase de autoridades tenemos que no actúan? Por eso estamos como estamos, con una clase política saqueadora, líderes vividores, chantajistas, que manipularon la dignidad de los trabajadores y sus aportaciones para su propio beneficio.

La señora Gordillo, después de que nos vendieron la idea de que estaba muy enferma y fue trasladada a un hospital, salió más fresca que una lechuga. Con espíritu combativo, en pie de lucha. Ella no necesita un cargo en el gobierno.

El poder se lo dieron los gobernantes y hoy, no creo sea la diferencia.

México merecía mejor suerte con tanta riqueza en su territorio. La ambición y la traición de gobernantes y líderes nos llevó a los mexicanos a vivir una verdadera pesadilla. Mientras un grupo privilegiado saqueaba las arcas, se apropiaba de recursos que pertenecían a todos; derrochaban en una vida de lujos y comodidades, al pueblo lo confinaron a una vida de miseria y por qué no decirlo, de violencia.

Salarios de hambre, jubilaciones ridículas, pobreza extrema y mucho más, debido a la ambición desmedida de los cínicos y despreciables traidores más grandes de nuestro México.


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