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Gerardo Hernández
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08 Febrero 2017 03:00:00
La sonrisa de Guadiana
Recién iniciadas las campañas para gobernador en Tamaulipas, el año pasado, el candidato del PAN, Francisco García, retó a su rival del PRI, Baltazar Hinojosa, a visitar Texas para saber quién era el que tenía asuntos pendientes con el Tío Sam. El panista fue y regresó. El priista prefirió no correr riesgos. Hinojosa, exalcalde de Matamoros, ha sido investigado en México y Estados Unidos por presuntos vínculos con el cártel del Golfo (CDG). En 2102, un exintegrante de Los Zetas incriminó al exgobernador Manuel Cavazos con el CDG. Siete años antes, Cavazos había sido delegado del PRI en Coahuila, donde se relacionó con el entonces candidato Humberto Moreira.

Una nota de Proceso, fechada el 26 de enero de 2016, advierte que “García estuvo preso en 1986 en McAllen, Texas, por robo de armas (expediente 03645237) y fue socio de los hermanos Manuel, Fernando y Jorge Bribiesca Sahagún, con quienes hizo millonarios negocios y cuya relación no ha ocultado. (…) Como alcalde de Reynosa, García no fue ajeno a los escándalos de narcotráfico: el 3 de enero de 2005, por ejemplo, el cadáver de su jefe de escoltas, René Izaguirre, apareció en la autopista que va a Monterrey. Había desaparecido el 31 de diciembre de 2004. (…) Su muerte fue atribuida al cártel del Golfo, asentado en Tamaulipas”.

Los predecesores de García, quien ganó las elecciones por un margen de 16 puntos, son Tomás Yarrington (TY, tesorero de Cavazos) y Eugenio Hernández, recaudador de fondos para la campaña de TY. La línea de las drogas y la corrupción, intacta. Contra ambos existen órdenes de arresto de una corte federal de Estados Unidos por lavado de dinero, recibir sobornos de cárteles de la droga y otros delitos. En el caso de Yarrington, el PRI lo suspendió como militante en 2012, y la PGR ofrece ahora por él una recompensa de 15 millones de pesos.

Con esos antecedentes, el precandidato de Morena al Gobierno del Estado, Armando Guadiana, invitó al exgobernador Humberto Moreira (HM) al Super Bowl del domingo pasado en Houston. La fotografía sobre la inasistencia de HM la circuló profusamente el empresario en redes sociales, y algunos medios de comunicación locales y nacionales la retomaron. Sonriente y con el dedo índice en dirección al asiento vacío, Guadiana se anotó un nuevo triunfo en su litigio con Moreira, quien se ha absuelto a sí mismo de todo delito.

Guadiana contribuyó al despido de HM de la Presidencia del PRI por el escándalo de la megadeuda. Si el exgobernador piensa que está libre de culpa, el representante de López Obrador en el estado volvió a ponerlo en entredicho. La presión sobre HM aumentará en las próximas semanas, cuando Juan Manuel Muñoz Luévano, “El Mono”, sea entregado a las autoridades de Estados Unidos, justamente en una corte de Texas, después de haber pasado casi un año en la misma prisión de Soto del Real donde Moreira estuvo detenido.

Uno de los temas en los cuales el Gobierno de Donald Trump acuciará más al de Peña Nieto –protector de HM– es el narcotráfico, por sus conexiones con el terrorismo y el riesgo que representa para la seguridad de su país. Conocida la fobia del presidente de Estados Unidos a los políticos corruptos, la extradición de Muñoz Luévano tendrá repercusiones políticas, electorales y judiciales en Coahuila y en el país. Por eso la sonrisa de Guadiana en el Super Bowl, y el mutis de Moreira.
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