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Tomás Mojarro
Tomás Mojarro
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05 Agosto 2018 04:00:00
La trata de mujeres
El 30 de julio, lo estableció la ONU, es el Día Internacional contra la Trata, que crea conciencia del abominable tráfico de niños y mujeres que se perpetra en países como el de nosotros, con abundancia de leyes pero carencia de justicia. Aquí algunas evidencias históricas del horroroso machismo contra la mujer. El Dios del Antiguo Testamento, cruel y machista:

“Buscarás con ardor a tu marido; él te dominará y será tu dueño. Y al pueblo elegido (sic): ¡Practicaste la prostitución con esos egipcios de gran potencia sexual (...) Te entregaste a la prostitución con los asirios, y ni aun así quedaste satisfecha (...) A toda prostituta se le da una paga; pero tú eras más bien la que dabas regalos a todos tus amantes y les pagabas (...) ¡Sólo en eso te distingues de las demás prostitutas!”

El machismo de un cierto arzobispo G. Biffi: “¡La mujer es sustancialmente triste, que no sabe ni ser virgen ni ser madre! Es una Eva moderna, una esclava del mal que no sabe decir al Señor: Heme aquí, que tuya soy, y tu sierva rendida. No, ella histéricamente grita: ¡Yo soy mía!, y es sólo una colaboradora de la muerte. ¡Gracias a Dios que Jesucristo escogió para apóstoles a puros hombres”.

En la tragedia griega un Hipólito ofendido porque Fedra, la madrastra, le ofrecía su amor: “Qué azote tan grande es la mujer, pues el padre la engendra y la educa, da la dote y la casa para librarse de ella; el que recibe en su hogar esta peste destructora, goza engalanando a una pésima estatua, y la viste con sus mejores ropas, y el desventurado gasta así sus rentas. Si alguna ha de vivir con nosotros, la mejor es la inepta.

Aborrezco a la sabia. Cipris hace a las doctas las más depravadas”.

Etéocles, hermano de Polinices, al prepararse para la defensa de Tebas, apostrofa así a las mujeres, que lamentan la guerra: “¡Yo os pregunto, ganado insufrible: ¿es esto mostrarse pronto a hacer bien a la ciudad, y salvarla, y dar aliento a sus asediados defensores? ¡Caer ante las imágenes de los dioses tutelares y gritar, y vocear, ralea aborrecida! Jamás (...) viva yo bajo un mismo techo con gente mujeril (...) Ahora, con este gritar y este correr de un lado a otro, ponéis cobarde de-saliento en el ánimo de los ciudadanos (...) ¡He ahí lo que puedes sacar de vivir con mujeres!”

Siglos más tarde el machismo de un J. Vavizan: “Plugo a Dios formar en la mujer todas las partes del cuerpo dulces y amables. Pero en el caso de la cabeza no quiso enredarse y dejó al diablo que la modelara”.

Machismo del suicida Otto Weininger: “La mujer se consume en la vida sexual, en la cópula y la multiplicación. Ella no es otra cosa que sexualidad; el hombre es un ser sexual, pero también es algo más. La mujer es sólo sexual (...) Las mujeres no tienen existencia ni esencia, son la nada. Se es hombre o mujer según se sea o no se sea”.

George Sand (Aurora Dupin), escritora: “Al carecer de profundidad en sus exposiciones y de ilación en sus ideas, la mujer no puede poseer genio. La mujer es imbécil por naturaleza”.

Y Lady W. Montagú: “Lo único que me reconcilia por ser mujer es que esto me protege del peligro de casarme con una”.

Abominables expresiones machistas contra la mujer a la que el traficante prostituye y en ocasiones llega a asesinar. (Lóbrego.)
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