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Ricardo Alemán
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16 Mayo 2017 04:00:00
LA UNAM: canasta básica de droga
Cuando se exhibe una industria criminal como la del robo de combustible, abundan las voces de condena. “¡Pinche gobierno corrupto!”, dicen muchos, con o sin razón. Pero también son muchos los que se benefician del negocio criminal, a lo largo de la cadena del crimen.

Y es mayor la cadena de la doble moral en la que juegan ciudadanos dizque limpios que, en realidad, se benefician de la industria criminal al consumir millones de litros de gasolina robada. Eso sí, los malos son los criminales y los gobiernos, no los consumidores.

Cuando matan a un periodista en represalia por su diligente trabajo sobre el crimen organizado –como fue el caso de Javier Valdez–, la historia de la doble moral se repite. Muchos condenan el asesinato del periodista, la cargan contra “los gobiernos omisos” con la violencia y la inseguridad, mientras consumen su dosis diaria de droga.

¿Cuántos políticos, legisladores, empresarios, gobernantes, sacerdotes, periodistas, estudiantes, maestros… consumen habitualmente drogas prohibidas? ¿Cuántos de ellos son feroces críticos de la violencia, las bandas criminales y los “malos gobiernos”, al tiempo que son el motor del crimen; consumidores y actores de la doble moral.

Y una muestra de esa doble moral social e institucional la señaló el profesor Joel Palma, de la Facultad de Química de la UNAM, el 9 de marzo de 2016, cuando frente a Enrique Graue, investigadores exigieron al rector poner alto al problema de las drogas en la UNAM. Dijo el investigador: “No nos hagamos tontos, aquí se vende droga, todas las drogas, aquí es como venir a buscar la canasta básica, la encuentras en el campus universitario”.

Y para demostrar que en la máxima casa de estudios también existe la doble moral, el portal http://www.letraroja.com realizó una investigación elemental –con cámara escondida–, que confirmó el campus universitario como canasta básica de drogas.

Un reportero visitó las canchas, entre Contaduría e Ingeniería, en busca de la canasta básica.

–Hola, disculpa, ¿sabes dónde puede conseguir? ¿Ya no hay nadie aquí?

–Allá atrás de las canchas. (las de frontón)

El reportero caminó 200 metros y pasos frene a las patrullas de vigilancia de la UNAM –números 42 y 43–, y encontró el supermercado.

–Hola, vengo buscando motita.

–¿De cuál buscas?

–¿De cuál tienes? ¿Tienes de 20, 50…?

–Tengo de 100 una que se llama “royal”…. La que yo te recomiendo que es barata y te doy mucha es “Oaxaca”. Está de a 10 el gramo, pero es una mota muy buena. Yo me sorprendo de esta mota porque realmente yo siento que hasta le tumba…

– Oye, ya no están allá. He venido dos, tres, veces y estaban allá.

–No, pues, aquí la banda es relax. No te van a hacer nada, ni te van a decir nada, no te van a faltar.

–Ah, yo me refería para conseguir.

–Aquí estamos. Aquí estamos.

–Bueno, a ver dame…

–¿Cuánto?

–¿Y después de la “Oaxaca cual hay”…?

–¡Mango…!

–¿Cuánto cuesta?

–¡1 por 35 o 3 por 100!

–Dame de esa. Una. Pero… ¿qué crees…? No traigo cambio.

–Mira, dile que te la ponga el chavo ese que está en el árbol. Él te la va a poner…. En el árbol.

–Pero no traigo cambio.

–Él te lo cambia.

El primer contacto es sólo para saber lo que el cliente pide. Se vende de todo. Luego, el primer contacto manda al cliente con el que despacha y cobra.

–¿Qué pasó amigo? ¿Qué pasó…?

–Hola, quiero mango. Una nada más.

–Sí… ¿Mango? ¿Cuánto? ¿5 gramos?

–No, nada más uno.

–¿Un gramo?

–¿Traes en qué?

–¡Le comentaba al chavo que ya estaba espantado porque no los encontré!

–¡No, es que nos movimos un ratito por lo caliente…! ¡Ya sabes…!

–¿Y todos son lo mismo?

–¿Ves donde está la escalera? A ladito. ¡Ahí donde está el tronco ese! ¡Ahí estamos en el árbol! Ahí siempre llegas y estamos cualquiera de nosotros. Somos el mismo equipo. ¿Vale? Para que te atendamos bien. ¿Sale? Lo que necesites ahí estamos. Sí. Cuídate.

–Gracias.

En el boletín de la UNAM del 29 de noviembre de 2016, el rector Enrique Graue dijo: “A 10 años de que el Gobierno mexicano declaró la guerra al narcotráfico, es necesario hacer un balance y cambiar la estrategia, pues el saldo no es el mejor”.

¡Y tiene toda la razón…! La doble moral se generaliza.

Al tiempo.

EN EL CAMINO

Seis periodistas asesinados y cuatro gobernadores intocables.
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