×
Ricardo Alemán
Ricardo Alemán
ver +
 aleman2@prodigy.net.mx

" Comentar Imprimir
14 Febrero 2017 04:00:00
¡Las ratas, primeras en saltar del barco!
Dice una vieja consigna política –alusiva al oportunismo– que, “ante el naufragio, las primeras en saltar del barco son las ratas”. Es decir que los oportunistas siempre están listos para ser los primeros en abandonar el barco que se hunde. Y, en este caso, el barco se llama PRD y Gobierno de Mancera, respectivamente. Y viene a cuento el tema por las nuevas compras políticas de AMLO; adquisiciones que para muchos no son más que síntoma de que en la clase política el oportunismo no tiene límite. Y tampoco tiene madre.

Y es tan poderoso el oportunismo que hace ver y creer a políticos de distintos signos que el naufragio se acerca y, por eso –como las ratas– los videntes son los primeros en saltar al agua, para buscar un lugar seguro en alguna tabla de salvación. Así, la urgencia por mantenerse vivo en la política rumbo a 2018 hace suponer a muchos que esa tabla de salvación se llama Morena, en cuyas aguas además se purifica hasta el pasado más turbio. Fuera de Morena, un político pueden ser “un cerdo, marrano y cochino” –y hasta pertenecer a la mafia del poder–, pero una vez enfundados en la piel Morena, todo el pasado se purifica y hasta se premia.

Por eso empezó la temporada de purificación de las ratas. Y el caso más reciente es el de Miguel Torruco, hasta hace horas titular de Turismo del Gobierno de Miguel Mancera. Lo curioso es que Torruco regresó a los amorosos brazos de su padre político, Andrés Manuel López Obrador. Que nadie se equivoque. Miguel Torruco puede ser acusado de muchas cosas –oportunista, mentiroso y farsante–, pero no de traidor. Lo cierto es que es uno de los viejos financistas de AMLO. ¿Lo dudan? En el Itinerario Político del 10 de junio de 2012 aquí revelamos lo que hoy se presenta como novedad.

Sí, que Miguel Torruco –entre otros políticos y empresarios– fue la mano que meció la cuna del llamado “#YoSoy132”, el movimiento de “los ternuritas” utilizados como idiotas útiles para derribar –en ese 2012– la candidatura presidencial de Peña Nieto. ¿Se acuerdan? ¿Dónde están hoy los aguerridos y bobalicones guerreros que harían la moderna “primavera mexicana”? De risa loca. Aquel 10 de junio dijimos que Miguel Torruco –hermano de María Elena Torruco, esposa de Carlos Slim Domit, a su vez hijo de uno de los hombres más ricos del mundo, Carlos Slim– había promovido y financiado a “los ternuritas” del #132, el movimiento estudiantil fallido. En esa empresa también estuvieron Manuel Camacho y otros.

También revelamos los vínculos políticos y económicos de Torruco y el empresario regiomontano Alfonso Romo, quien desde entonces financia los afanes golpistas de AMLO, como el plantón Zócalo Reforma. Hoy, Torruco fue echado del Gobierno de Miguel Mancera, en donde distintas versiones dicen que canalizaba dinero para financiar a AMLO. ¿Dinero sucio? Por eso fue expulsado del paraíso. ¿Es el único que juega con doble cachucha? Otra perla –de ratas que saltan del barco– es la del senador del PRD, Zoé Robledo, hijo del fallido exgobernador de Chiapas, Eduardo Robledo, quien fue echado del Gobierno luego del alzamiento zapatista. Resulta que en los primeros meses del Gobierno de Zedillo, su secretario de Gobernación, Esteban Moctezuma, pactó con AMLO y con el EZLN echar del poder a dos gobernadores, los de Chiapas y Tabasco, respectivamente.

En el caso del chiapaneco Eduardo Robledo, no hubo defensa alguna, ya que eran tales sus pillerías que se iba a su casa o caía en la cárcel. Y, en efecto, se fue. Por eso su hijo Zoé ingresó al PRD y renegó del PRI. Es decir, ante el naufragio saltó a la tabla salvadora del PRD, en donde le dieron todo. Hoy Zoé Robledo traiciona al PRD y va a los brazos de aquellos que echaron a su padre del Gobierno de Chiapas; a los brazos de AMLO y de Esteban Moctezuma. La traición nada importa, importa saltar del barco que se hunde. Y es que Esteban Moctezuma es otra rata de las alcantarillas del viejo PRI. Recientemente apareció como novedoso brazo operador de AMLO. Lo que no saben muchos es que Andrés y Esteban siempre han sido socios políticos, con un común pasado priista. Como dijimos, siendo titular de Gobernación, Moctezuma pactó con AMLO la caída de Roberto Madrazo, entonces gobernador de Tabasco.

Madrazo se rebeló contra Zedillo y –a manera de venganza– Moctezuma entregó a AMLO “las cajas” que documentaban que Madrazo gastó 64 millones de pesos para ganar a Obrador la elección de Tabasco. Es decir, Moctezuma traicionó a Zedillo, al PRI y hoy, con el aval de TV Azteca, “navega a puerto seguro” en el barco de AMLO, barco en el que viaja desde hace mucho un hermano de Esteban, de nombre Pablo, y que es conocido como el impresentable delegado en Azcapotzalco por Morena. Los naufragios políticos y las ratas. Al tiempo.
Imprimir
COMENTARIOS



top-add