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Sergio Sarmiento
Sergio Sarmiento
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Empezó su carrera profesional en la revista Siempre! a los 17 años, cuando era todavía estudiante de preparatoria. Obtuvo la licenciatura en filosofía con honores de la Universidad York de Toronto, Canadá. A los 22 años entró a trabajar como redactor en Encyclopaedia Británica Publishers, Inc. y dos años más tarde fue nombrado director editorial de las obras en español de la empresa.

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21 Junio 2018 04:00:00
Legal en Canadá
El Senado de Canadá aprobó este 19 de junio la legalización de la mariguana para uso recreativo. La iniciativa requiere todavía aprobación real, que debe otorgar el gobernador general, pero se da por hecho que el asentimiento se concederá en los próximos días. Canadá se convertirá así en el primer país del G7, el grupo de los siete países más prósperos, en legalizar la mariguana, y se une a Uruguay como segundo del mundo en legalizar la mariguana en todo su territorio.

Como en Uruguay, la legalización canadiense tiene matices. La posesión estará limitada a 30 gramos, unos 60 cigarrillos. Un individuo, por otra parte, sólo podrá cultivar un máximo de cuatro plantas de cannabis. La mariguana se venderá únicamente a personas mayores de 18 años y las provincias podrán establecer otras restricciones. No es precisamente un régimen de plena libertad, pero por lo menos la Policía ya no podrá detener a un joven sólo por poseer o usar mariguana. El primer ministro Justin Trudeau ha argumentado que la legalización es necesaria para reglamentar el acceso de los jóvenes a la mariguana, hasta ahora controlado por criminales.

Mientras el Senado canadiense legalizaba la mariguana este martes, en el oriente de la Ciudad de México se registraba una batalla a balazos que dejaba un saldo de cuatro muertos y un herido. El Gobierno de la capital, que ha negado que haya narcotráfico en México, reconoció que los recientes actos de violencia han sido consecuencia de una disputa entre narcomenudistas que buscan controlar el territorio de la ciudad. El producto que venden es precisamente mariguana, a pesar de que las autoridades presumen que el consumo no se castiga en México.

Hay dos grupos de razones para defender la legalización de la mariguana. Unas son prácticas, las otras éticas. La experiencia internacional sugiere que cuando se levantan las prohibiciones se eliminan los mercados negros y disminuye la violencia asociada. En nuestro país la violencia está relacionada con el comercio de las drogas y no, como afirman algunos, con la pobreza. La legalización no resolvería el problema de un plumazo, ya que las bandas de narcotraficantes han encontrado en el delito una forma de vivir, pero eliminaría el lucro ilegal por la venta de mariguana que ha sido uno de los principales impulsores del crimen y la violencia.

Las razones más importantes, sin embargo, no son prácticas sino éticas. El Estado mexicano, que no ha tenido la capacidad para cumplir con su responsabilidad fundamental, la de proteger a los gobernados, emplea, sin embargo, recursos y la fuerza pública para castigar a personas por incurrir en una conducta que no afecta a nadie más que al usuario. El consumo de drogas, alcohol o nicotina puede ser dañino para la salud, pero no es éticamente aceptable encarcelar a alguien por tener un problema de salud.

La Suprema Corte ya ha señalado a través de varios amparos que la prohibición de la mariguana tiene aspectos inconstitucionales, en parte porque hace más daño que los males que pretende resolver. Quienes han obtenido un amparo, como el exaspirante a la candidatura presidencial Armando Ríos Piter, pueden cultivar y consumir mariguana sin temor a ser detenidos. Sin embargo, miles están en la cárcel por posesión y han perdido la vida en la violencia que genera el mercado negro de mariguana. Es tiempo de mirar a Canadá para entender que podemos hacer las cosas de otra manera.
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