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Rodolfo Naró
Rodolfo Naró
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Rodolfo Naró, nació en Tequila, Jalisco, el 22 de abril de 1967. Es autor de varios libros de poesía, casi todos reunidos en la antología Lo que dejó tu adiós (2016), así como de las novelas El orden infinito (2007), finalista del Premio Planeta Argentina 2006, Cállate niña (2011) y Un corazón para Eva (2017). Twitter: @RNaro

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26 Mayo 2017 03:00:00
Llanto por la muerte de Javier Valdez Cárdenas
Doce balas para Javier a las 12 del día. Cada una pudo haber llevado el nombre de los 12 apóstoles. Los buchones son muy creyentes, los muy hijos de su madre, la virgen, a quien le rezan antes de cualquier jale. Cada bala por un mártir: Andrés, el de la cruz en forma de X.

12 balas para Javier a las 12 del día. Él, que escuchó a todo aquel que quiso contar sus hazañas: morros, buchonas, batos placosos, policías de medio pelo. Cada bala por un mártir: Bartolomé, el que fue despellejado vivo.

12 balas para Javier a las 12 del día. Cronista de la violencia del narcotráfico en Culiacán. La violencia cotidiana, la de a pie, aunque esos batos anden en una jámer perrona, una escaleid o un dobleú. Cada bala por un mártir: Simón, el menos conocido. También murió en una cruz.

12 balas para Javier a las 12 del día. La última vez que lo vi, presenté su libro Malayerba en la FIL de Guadalajara. Son crónicas rulfianas, dije. Son esos mismos seres sin mañana que describe Juan Rulfo en El llano en llamas. Cada bala por un mártir: Tomás, el incrédulo, sólo una lanza lo pudo matar.

12 balas para Javier a las 12 del día. Los habitantes de Malayerba son nuestros vecinos, primos, cuñadas, hermanos. Pues dos de ellos lo mataron. Cada bala por un mártir: Santiago el Menor, a quien cortaron en pedazos después de morir.

12 balas para Javier a las 12 del día. La última vez que hablamos fue el 12 de enero, antes, me mandó un WhatsApp: “Bato querido, avísame cuando puedas atenderme por teléfono”. Cada bala por un mártir: Juan el pescador, al único que intentaron envenenar.

12 balas para Javier a las 12 del día. ¿Quién fue? Quién sabe. ¿Los hijos de El Chapo, que también son dos? Quienes quisieron comprar toda la edición de Ríodoce del domingo 19 de febrero. Cada bala por un mártir: Judas Tadeo, el de los imposibles, asesinado con una flecha en el corazón.

12 balas para Javier a las 12 del día. ¿Quién fue? Quién sabe. ¿El cochino gobierno? El PRI todo ha solapado. Padre de nuestra corrupción y de tanta impunidad. Cada bala por un mártir: Mateo, el odiado cobrador de impuestos.

12 balas para Javier a las 12 del día. Lo tenían en la mira. Amenazado. “Hacer periodismo es caminar sobre una invisible línea marcada por los malos que están en el narcotráfico y en el gobierno”. Dijo. Cada bala por un mártir: Pedro, quién negó a Jesús con feroz resignación.

12 balas para Javier a las 12 del día. Fueron dos que se han convertido en legión. Se cruzaron por su camino en un coche blanco. Seguro se persignaron. Sabían a quien iban a matar. Cada bala por un mártir: Santiago el Anciano, el decapitado.

12 balas para Javier a las 12 del día. Lo bajaron de su coche. El sol ardía, pero su sombrero le cubría la cara. No quisieron verlo de frente. Lo hincaron. Ojos que no ven, se habrán dicho y lo persignaron. Cada bala por un mártir: Felipe, el pesimista, el que murió colgado por su fe.

12 balas para Javier al mediodía. Quizá Javier los conocía y bajó de su coche a saludarlos. Quizá eran los morros con los que él platicaba y confiado se les acercó. Batos culeros, traidores, hijos de su chingadísima madre que encomendaron sus balas a Judas Iscariote. 12 balas para un mártir a las 12 del día.
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