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Luis Carlos Plata
Luis Carlos Plata
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Luis Carlos Plata (Saltillo, 1984) es abogado (UAdeC), maestro (UPF, Barcelona) y candidato a doctor (URV, Tarragona), pero practica el periodismo desde hace 17 años, y su trabajo de investigación le ha merecido premios estatales e internacionales. Ha sido articulista de catorcenarios, revistas y periódicos del norte del país desde 2002, además de fungir como director editorial de medios de comunicación en Veracruz.

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04 Abril 2019 04:06:00
Lo que cuesta, en dólares, liberar del fracking a Coahuila
En diversas ocasiones el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, ha manifestado su rechazo a la técnica del fracking en el país. Fundamentalmente por el daño al medio ambiente que provoca.

Primero lo afirmó en San Luis Potosí frente a manifestantes de la Huasteca; luego en Saltillo ante la sonrisa nerviosa de Miguel Riquelme; en otra ocasión al ser interpelado durante una conferencia matutina, el pasado 4 de febrero en Palacio Nacional, y la última vez registrada públicamente durante la conmemoración de los primeros 100 días de Gobierno.

Sin embargo, de la intención a los hechos hay un camino por recorrer.

No es para sentirse orgulloso, pero el primer convenio para explotar hidrocarburos mediante fractura hidráulica en México comprende una superficie de 398 kilómetros cuadrados en el área contractual Olmos, que involucra los campos Hidalgo, Emergente y Habano. Por supuesto, en Coahuila. Cinco kilómetros al noreste del municipio de Hidalgo. Y Lewis Energy, empresa de Texas, es quien tiene asignada la parcela desde marzo 26 de 2018 por un plazo de 5 mil 479 días. Es decir, 15 años de ejecución.

Si bien el caso ha sido prácticamente invisible a la opinión pública, la compañía texana está por concluir la primera de tres etapas programadas de trabajo en las próximas semanas, considerando que ha transcurrido un año a partir de la supuesta obtención de todos los permisos de operación que requería. Aunque también existe la opción de prorrogar el periodo un año más.

Para iniciar operaciones Lewis Energy requería 10 concesiones diferentes ante seis autoridades distintas de los tres niveles de gobierno. No obstante, al 16 de noviembre de 2018 no contaba con la “manifestación de impacto ambiental y social”, como consta en el oficio PEP-DG-SPBN-GOAA-1008-2018 en poder de quien esto escribe, emitido por Petróleos Mexicanos (Pemex) en el área Exploración y Producción.

En todo este tiempo sin noticias de su actuación debió perforar y terminar ya tres pozos horizontales. Con fracking, desde luego. Asimismo, construir tres caminos e igual número de localizaciones (con cercado, portón, guardaganado, contrapozo y señalización), edificar un sitio de recolección (con línea de descarga, calentador y separador), comprar 224 kilómetros cuadrados de información sísmica del “Cubo Galaxia”, y finalmente realizar estudios de laboratorio y evaluaciones petrofísicas.

A partir de ahí su plan de desarrollo contempla la perforación de 70 pozos hasta 2025. Pero aún estamos a tiempo de frenarlo.

Ahora bien, cancelar la vigencia de su contrato por cualquier causa o circunstancia, supondría una demanda por incumplimiento. Y de acuerdo con el documento 414104806, en poder de quien esto escribe, Petróleos Mexicanos tendría que pagar una indemnización fijada en 744 millones 660 mil 575 dólares que, en moneda nacional, equivalen a 14 mil 312 millones 376 mil 251 pesos, al tipo de cambio actual (19.22 por dólar).

Lo anterior significa, para dimensionar, el 38.5% de la deuda pública de Coahuila al día de hoy.

Cortita y al pie

Si bien se cancelaron las rondas 3.3 y 3.4 de la Comisión Nacional de Hidrocarburos programadas para el 14 de febrero, donde se licitarían bloques a explotar con fracking en Tamaulipas, en congruencia sería necesario establecer a futuro un mecanismo para su prohibición. Puede ser un decreto del Ejecutivo, o una restricción legislativa.

No todo es dinero. Alternativas legales existen. A través de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, por ejemplo, es posible terminar anticipadamente las asignaciones de Pemex por motivos ambientales, o modificar los contratos existentes para excluir a los “no convencionales” de su plan de trabajo. La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, por su parte, tiene facultades para negar la autorización a cualquier manifestación de impacto ambiental presentada que involucre fracturación hidráulica.

De igual forma la Secretaría de Energía es competente para decretar como zonas de salvaguarda las áreas con recursos no convencionales, y la Comisión Nacional del Agua podría revocar los lineamientos emitidos para la autorización del uso de agua para la fracturación hidráulica. Y el Congreso de la Unión podría descongelar las iniciativas de ley para la prohibición de la fractura hidráulica en México.

Cualquier asunto es posible si existe voluntad política.

La última y nos vamos

Lógicamente, implica otro fierro en la lumbre. Otro panal a patear. Otro round contra las calificadoras y los intereses transnacionales detrás de poderes fácticos.
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