×
Federico Muller
Federico Muller
ver +

" Comentar Imprimir
09 Diciembre 2016 03:00:00
Los orígenes de la delincuencia
Se presume que Rudolph Giuliani (1944 -  ) ocupará un cargo de relevancia en la administración federal que está formando el presidente electo (2017-2021) de Estados Unidos, Donald Trump. Su inclinación por las áreas judiciales, particularmente como fiscal, lo llevó desde el inicio de su carrera como abogado a conocer los entresijos de la delincuencia norteamericana. Su nutrida experiencia en los sistemas de justicia estadunidense le sirvió para aplicarla en los barrios y distritos de la ciudad de Nueva York, cuando fue alcalde de 1994 a 2001.

Durante su mandato, los índices de criminalidad urbana disminuyeron por la estrategia que ideó de recuperar los espacios públicos de la delincuencia, con cero tolerancia a la misma. Asumió un papel protagónico durante los atentados del 11 de septiembre contra las Torres Gemelas, a tal grado que fue nombrado por una revista de circulación internacional como personaje del año.

Su faceta como empresario la mostró y cristalizó cuando empezó a exportar su modelo de seguridad a otras ciudades estadunidenses y de otros países, entre ellas, Ciudad de México. Las estrategias policiacas las acompañó de medidas económicas como la disminución de impuestos a los sectores productivos de la urbe, y los resultados que obtuvo fueron exitosos.

Y no solamente en Nueva York la criminalidad dejó de verse como un grave problema social, sino que en la década de los noventa en toda la Unión Americana también decreció. En territorio estadunidense el índice de homicidios bajó, y en el año 2000 se obtuvieron cifras similares a las de 1965.

Los argumentos que se manejaron para lograr tales avances en la seguridad interna nacional fueron el control de armas, el crecimiento económico de Estados Unidos y las novedosas estrategias de la Policía. Sin embargo, el economista Steven D. Levitt pone en tela de juicio esas explicaciones y las tilda de equivocadas. Él construye sus propias hipótesis acerca de los factores que propiciaron el descenso tan acelerado de las actividades delincuenciales, que nada tienen que ver con iniciativas de políticos en el poder. Este economista considera, entre otros factores, a la legalización del aborto en los años 70 en Estados Unidos como un elemento que atemperó el crimen organizado y del orden común en Nueva York y otras ciudades en el inicio del tercer milenio.

Quizá por eso se le conozca como un economista políticamente incorrecto, porque para este caso, su perspectiva de la vida es determinística, o mejor dicho, fatalista: las ideas y correlaciones de causas y efectos que concatena y analiza, llevan implícito el estigma de que al haber nacido en un medio social y familiar muy hostil, la descendencia de ese hogar presentará escasas posibilidades de convertirse en hombres de bien, sino que todo apunta a que van a ser delincuentes en el futuro inmediato.

Los hijos de drogadictos, alcohólicos y delincuentes engrosarán las filas de violadores y criminales de las ciudades. Al no nacer los delincuentes potenciales, las estadísticas de criminalidad se habían reducido.

Con esas propuestas, Levitt deja por sentado, de manera velada por supuesto, que se presenta un acto de responsabilidad o un tipo de incentivo, tal vez moral, entre las mujeres delincuentes o sus parejas para interrumpir los embarazos. Sin lugar a dudas, polémicas conjeturas las que hilvana el doctor Levitt.  
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2