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07 Enero 2017 03:00:00
Los que siguen en la mira
Por: Héctor Horacio Dávila

Las exportaciones manufactureras es en donde las empresas automotrices han puesto los mejores ejemplos. No pueden fabricar con bajos costos sus autos en Estados Unidos, por ende, la gama baja debe seguirse ensamblando en México, con la mayor parte de sus componentes fabricados en EU. Pero al mismo tiempo dejan en claro que sí se pueden fabricar autos de gama alta en EU, ya que dejan mayores utilidades por unidad. Es decir, los productos caros podrían dejar de fabricarse en México en los próximos años y sólo quedarse los productos baratos o tan masivos que su utilidad es muy baja al venderse en mercados muy competidos.

Lo anterior significa una gran incertidumbre para los inversionistas globales sobre los ingresos en dólares en México, lo que podría traer consigo que fábricas estadunidenses incluso cancelen líneas de producción en México para llevárselas a EU nuevamente. El efecto directo de Trump, suponiendo que no se lleve a cabo la cancelación del TLC, lo que sería devastador, se enfocaría en un golpe al tipo de cambio, y este a la inversión extranjera, y al haber menos dólares, su precio subirá.

Que el tipo de cambio siga subiendo -producto de menor inversión extranjera- reducirá aún más las exportaciones mexicanas manufactureras. Igualmente, en otra pista, al subir su tasa de referencia EU y Europa no, el dólar se fortalecerá y las exportaciones estadunidenses perderán competitividad y, por ende, las maquiladoras mexicanas recibirán menos órdenes. Se trata de un doble efecto que afectará al sector exportador nacional.

En el mercado interno, lo que ha permitido su crecimiento en los últimos tres años han sido dos factores: por un lado la baja en las tasas de interés, que ha fomentado el otorgamiento de créditos, tanto de consumo como de bienes duraderos; y por otro, una mayor masa salarial, producto de un incremento en las fuentes de empleo formales que se han generado en la economía. En consecuencia, el mayor riesgo para el mercado interno en 2017 es que las tasas de interés sigan subiendo y los créditos suban y las personas dejen de pedir prestado.

Todo hace suponer que las tasas internas seguirán subiendo en 2017, producto de la depreciación cambiaria, una mayor inflación y aumentos en la tasa de referencia de EU, a causa de las políticas de mayor gasto que promete implementar Donald Trump para acelerar el crecimiento económico de EU. Así, 2017 será un año en el que la economía nacional recibirá fuertes golpes tanto en el sector exportador como en el mercado interno.
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