×
Rafael Loret de Mola
Rafael Loret de Mola
ver +
Rafael Loret de Mola Vadillo (Tampico, Tamaulipas; 25 de octubre de 1952). Periodista y escritor mexicano, conocido por ser uno de los más serios críticos del sistema político mexicano. Sus libros, muchos de los cuales han sido best-sellers, contienen información confidencial sobre numerosos actores políticos de México. Jamás ha sido desmentido públicamente.

" Comentar Imprimir
28 Julio 2017 04:00:00
» Marina de asfalto
Desde 1985 cuando la sede del Almirantazgo, atrás de la avenida Juárez de la Ciudad de México –en la calle José Azueta-, se vino abajo, insistimos en la inutilidad de mantener esta dependencia tan alejada de las costas mexicana que tiene la misión de preservar; alegábamos que en la capital del país los marineros de asfalto solo podrían aspirar a dragar y mantener en condiciones a los dos lagos de Chapultepec y dada la contaminación de éstos ni eso podían hacer con efectividad.

Pese a ello, desde el sexenio calderonista, uno de los más entreguistas y ominosos de la historia –quizá por ello e aplaudieron tanto los congresistas estadounidenses en Washington-, la Marina realiza cateos, operativos y detenciones en zonas urbanas en las cuales no hay agua, muchas veces, ni para bañarse y deben alquilarse “pipas” –a mil pesos-, para intentar subsanar necesidades básicas; pero, además, fue notoria la intervención de esta fuerza en zonas como galería del “Palacio de Hierro”, una de las firmas del protegido intocable Alberto Baillères, en donde, por cierto, se encontraba comprando ropa de lujo la antes discreta Xóchitl Gálvez, hoy delegada de la Miguel Hidalgo como hidalguense que es.

Viene a cuento lo anterior ante la acción de los marinos, en la Ciudad de México, a centenares de kilómetros de la costa más cerca, la de Veracruz hoy Yuneslandia, para desmantelar al llamado “cártel de Tláhuac” abatiendo a Felipe de Jesús Pérez, “El Ojos”, distribuidor de cocaína y amapola en Ciudad Universitaria. Murieron ocho de las bandas y, de hecho, tal fue una declaración de guerra contra otras similares, la de Tepito es la más fuerte, con la ciudadanía como rehén en el nuevo campo de batalla.

Pero, ¿por qué la Marina realiza estas funciones fuera de su jurisdicción? ¿Es parte del acuerdo para asegurar la infiltración de la misma por parte de los marines estadounidenses? Resulta que Barack Obama y Calderón transaron la posibilidad de que esta fuerza armada, caracterizada por las invasiones, entrara a México “pacíficamente” para coadyuvar esfuerzos con la llamada “guerra de Calderón” –cien mil muertos como saldo según informes de las organizaciones no gubernamentales-, y mantener de esta manera los equilibrios en el mercado de consumo de drogas mayor del mundo, administrado, además, por las agencias de inteligencia estadounidenses. Círculo cerrado con otra presea para los Calderón cuya infamia no tiene fin.

Los precedentes son funestos y también explican la insolencia de felipe, a quien le sobraba tela en su casaca militar, al apoyar las descocadas presunciones de su otrora discreta mujer, Margarita, para alcanzar la Presidencia de la República. ¿Vamos cayendo en cuenta? La invasión simulada, las ovaciones en el Capitolio, las buenas maneras de Barack y la traición de Calderón están en el mismo coctel.

E-Mail: .(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
Imprimir
COMENTARIOS



0 0 1 2 3 4 5 6