×
Verónica Marroquín
Verónica Marroquín
ver +

" Comentar Imprimir
06 Agosto 2017 04:15:00
Más allá de la felicidad y la infelicidad hay paz
QUERIDOS AMIGOS: Cada vez encuentro más personas interesadas en el tema de ser feliz desde el interior y vivir una paz, lo cual me da gran alegría, ese despertar, ya que la felicidad externa es pasajera, y se quedan de nuevo vacíos al final del día.

Me encontré entre mis escritos un tema muy lindo de un autor que admiro y que me encanta leer, como lo es ECKHART TOLLE, autor de varios libros, como El Poder del Ahora, un libro maravilloso que me llamó como me han llamado otros libros, yo sí creo en ello, lo compré cuando viajaba a Canadá a dejar a mi hija mayor Vero a Vancouver porque iba a estudiar una temporada allá, y en la librería del aeropuerto me guiñó el ojo este libro que después de dos años de adquirirlo lo leí, pues en mi enfermedad tuve mucho tiempo para leer.

Aún estaba con el plástico de nuevo, y dije: “mira, tal vez sea el momento de leerlo”. Me volvió a llamar la atención y efectivamente así fue, un parteaguas en mi vida. Y quiero compartir este tema tan interesante y necesario en nuestra vida: encontrar la paz interior, pues no existe otra.

¿Sabe usted verdaderamente lo que es positivo y negativo? ¿Tiene el cuadro general? Ha habido muchas personas para quienes la limitación, el fracaso, la pérdida, la enfermedad o el dolor en cualquier forma se convirtieron en sus mayores maestros. Aprendieron a abandonar las falsas imágenes de sí mismos y las metas y deseos superficiales dictados por el ego. Obtuvieron profundidad, humildad y compasión. ¡SE HICIERON MÁS REALES! Yo sí, amigos queridos, y más consciente de todo en mi vida.

Siempre que le ocurre algo negativo, hay una profunda lección escondida en ello, aunque usted no pueda verla en el momento. Incluso una enfermedad breve o un accidente puede mostrarle lo que es real e irreal en su vida, lo que importa y lo que no. Vistas desde una perspectiva más alta, las condiciones son siempre positivas. Para ser más preciso: no son ni positivas ni negativas. Son como son. Y usted vive en una aceptación completa de lo que es, que es la única forma cuerda de vivir. No hay bueno ni malo en su vida.

Como dice el sabio refrán: “no hay mal que por bien no venga”. Sólo hay un bien superior, que incluye el “mal”. Visto desde la perspectiva de la mente, sin embargo, hay bien y mal, gusto y disgusto, amor y odio. Por eso en el libro del Génesis se dice que Adán y Eva no pudieron seguir viviendo en el “paraíso” cuando “comieron del árbol del conocimiento del bien y del mal”.

A veces surge la pregu nta de que si uno enferma, se accidenta, muere alguien amado, se siente dolor, lo percibimos como negativo, se puede aparentar que no lo es, pero el hecho demuestra que sí. Ese permitir ser lo lleva más allá de la mente con sus patrones de resistencia que crean las polaridades positiva y negativa. Es un aspecto esencial del perdón. El perdón del presente es incluso más importante que el perdón del pasado. Si usted perdona cada momento, le permite que sea como es, no habrá acumulación de resentimiento que necesita ser perdonado más adelante en algún momento. Recuerde que no estamos hablando de felicidad aquí. Por ejemplo, cuando acaba de morir un ser amado o cuando siente que su propia muerte se aproxima, usted no puede ser feliz, es imposible. Pero puede estar en paz. Puede haber tristeza y lágrimas, pero en caso de que haya abandonado la resistencia, bajo la tristeza usted sentirá una profunda serenidad, una quietud, una presencia sagrada. Esa es la emanación del Ser, esa es la paz interior, el bien que no tiene contrario.

Pareciera que la mayoría de las personas necesitan experimentar mucho sufrimiento antes de abandonar la resistencia y aceptar, antes de perdonar. En cuanto lo hacen, ocurre uno de los MAYORES MILAGROS: el despertar de la conciencia del ser a través de lo que parece ser el mal. La transmutación del sufrimiento en paz interior.

Nuestras mayores penas, dolores y vicisitudes son la mayor bendición. Para algo bueno tenemos que pasar por ellas, al aceptarlo ya lo tenemos casi ganado.

¡Un abrazo fraterno para todos, hasta la próxima, su amiga y terapeuta Verónica!

Consultas
Previa cita
(844) 227 7066

Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2