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Alma Carolina Viggiano
Alma Carolina Viggiano
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La legisladora es originaria de Tepehuacan de Guerrero, Hidalgo, es abogada por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y tiene especialidades en las materias civil, procesal civil y mercantil en la Ciudad de México, así como diversos diplomados en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y en el Centro de Investigaciones y Docencia Económica (CIDE). Ha sido secretaria general del PRI en Hidalgo y coordinadora estatal de campaña de Miguel Ángel Osorio. Anteriormente ha sido diputada local por el Distrito XV y diputada federal por el 01. Fue la primera mujer en prsidir el Tribunal Superior de Justicia de Hidalgo; fue integrante fundadora del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial. Fue coordinadora estatal de la Comisión Interinstitucional para el Nuevo Sistema de Justicia Penal en Hidalgo; secretaria de Planeación y Desarrollo Regional y secretaria de Desarrollo Social en la misma entidad. Escribir a: [email protected]

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30 Noviembre 2015 05:10:54
Masculinidad por la paz
La violencia es el último recurso del incompetente”. Isaac Asimov

El pasado miércoles 25 de noviembre se conmemoró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, fecha establecida para sensibilizar a la opinión pública sobre este grave problema del que quiero compartir algunas reflexiones:

Atender a las mujeres que sufren violencia con acciones que las empoderen es fundamental. El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto ha hecho un importante esfuerzo para lograrlo.

Se han construido 26 Centros de Justicia para las Mujeres en 18 estados de la República. En esos espacios se ofrecen servicios médicos, asesoría legal, capacitación para el trabajo, estancias infantiles y deporte, entre otras actividades que cada centro ha ido diseñando. Todo bajo un mismo techo con personal especializado en el tema para evitar que las mujeres tengan que ir de oficina en oficina repitiendo trámites, entrevistas y revisiones físicas que sólo las revictimiza.

Cada entidad tiene sus avances. En Coahuila esta semana el Gobernador ha inaugurado el tercer Centro de Justicia y Empoderamiento para las Mujeres en la Región Centro, que se suma a los existentes desde hace un par de años en Torreón y un año en Saltillo. En breve se pondrá en operación un cuarto centro en Ciudad Acuña. Desde el inicio de las actividades de ambos centros se ha atendido a más de 10 mil personas con cerca de 60 mil servicios.

Con todos estos avances es indispensable seguir sumando esfuerzos desde una visión integral que tenga presente sus causas que, sin temor a equivocarme, en la mayoría de los casos se originan en la historia de vida de los agresores y sobre lo que, hasta donde he podido revisar, no hay acciones institucionales definidas para atenderlos decididamente.

He revisado algunos programas estatales de prevención y atención a la violencia contra las mujeres y, lamentablemente, debo decir que prácticamente todos están enfocados estrictamente a las mujeres como víctimas, sin considerar la atención de los hombres como agresores.

Muchas veces escuchamos discursos agresivos contra los hombres que violentan a las mujeres. Eso no ayuda a generar entornos de paz, por el contrario, terminamos contribuyendo a generar espacios de violencia verbal, física, emocional, económica, psicológica, etcétera.

No perdamos de vista que las mujeres contribuimos en gran medida en la formación de hombres y mujeres y, muchas veces, inconscientemente, inculcamos estereotipos de esta índole.

Por ello sostengo que si queremos abonar a una cultura de paz debemos diseñar políticas públicas y programas que atiendan las causas y no sólo los efectos. En este caso, requerimos promover una masculinidad en la que hombres y mujeres tengamos acceso a los mismos derechos y obligaciones, pues todos somos responsables de las familias y la sociedad que queremos impulsar.

Aquí en Coahuila, se creó un programa que se enfoca en ayudar a los hombres a evitar que generen violencia contra las mujeres para mejorar las relaciones entre parejas. Se inició en febrero de este año y a través de técnicas de autoayuda y reeducación orienta a los hombres agresores a identificar los patrones de violencia que han vivido y desarrollar nuevas habilidades para relacionarse con su familia y su entorno social.

A la fecha, más de 3 mil hombres han tenido acceso al programa de manera voluntaria con resultados sorprendentes para los propios hombres, sus familias e incluso para las propias profesionales encargadas del programa llamado Masculinidad por la Paz.

Sin duda un gran paso por las mujeres y por la paz.
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