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Gerardo Hernández
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02 Septiembre 2017 04:07:00
México contra la pared
El fantasma de Odebrecht, la contratista corruptora que puso en la picota a hombres y mujeres del poder de América Latina, se pasea por México, advierte el periodista Gerardo Moyano en la nueva edición del bisemanario Espacio 4:

“El caso de los sobornos pagados en México por la constructora brasileña Odebrecht será la primera prueba de fuego para el recién creado Sistema Nacional Anticorrupción (SNA). Según testimonios y documentos recabados por la justicia estadounidense y medios de comunicación de renombre (Proceso, El País, O Globo), la firma pagó coimas a funcionarios mexicanos, al menos de 2010 a 2014, para obtener contratos públicos multimillonarios en el sector energético.

“Si bien el período referido involucra a la administración federal panista de Felipe Calderón (2006-2012), es la del priista Enrique Peña la más afectada debido a las sospechas –cada vez más fundadas– sobre el financiamiento ilícito de su campaña, a través de un hombre clave del presidente: Emilio Lozoya.

“‘Odebrecht creía que el (próximo) presidente de México iba a ser Emilio Lozoya Austin. Y le gustaba esa idea’, dijo Rodrigo Tacla, un exempleado de Odebrecht, a El País (27-07-17). Semanas más tarde, una investigación periodística de Quinto Elemento Lab, publicada por Proceso (13-08-17), reveló que tres altos exejecutivos de Odebrecht declararon que Lozoya recibió más de 10 millones de dólares en ‘propinas’, a cambio de ayuda para obtener contratos públicos.

“De acuerdo con los testigos citados, Lozoya comenzó a recibir dinero en abril de 2012, cuando era coordinador de Vinculación Internacional en la campaña de Peña, y continuó recibiéndolo como director de Pemex, cargo que ocupó entre diciembre de 2012 y el 8 de febrero de 2016, cuando fue sustituido en medio de otro escándalo de corrupción relacionado con la constructora española OHL, favorecida por Peña mientras era gobernador del Estado de México.

“Aunque la presidencia y Lozoya niegan los hechos, y la Secretaría de la Función Pública (SFP) y la Procuraduría General de la República (PGR) se escudan en la falta de información, existen indicios que apuntalan las denuncias: 1) el hecho de que el Gobierno federal haya borrado las fotografías del encuentro entre Peña Nieto, Lozoya y el empresario Marcelo Odebrecht (condenado a 19 años de prisión, en 2016, por pagar más de 30 millones de dólares en sobornos); 2) los millonarios contratos obtenidos por Odebrecht desde que Lozoya asumió la dirección de Pemex; 3) la existencia de cuentas vinculadas a Lozoya en paraísos fiscales; y 4) el inexplicable enriquecimiento de Lozoya y su familia; entre otros.

“En este contexto, surge una pregunta: ¿puede el gobierno de Enrique Peña aguantar otro escándalo mayúsculo de corrupción y sobrevivir el año y meses que le resta al sexenio? Para el historiador Lorenzo Meyer, el gobierno niega y dilata la entrega de información, como parte de ‘una guerra de retirada (…) para ceder el menor terreno posible en el mayor tiempo posible’, según dijo a Aristegui Noticias (21-08-17).

“En este sentido, el papel que jueguen organismos como el SNA, el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), que lanzaría un micrositio web sobre el caso; la Fiscalía Especializada Para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE), que dice haber iniciado una investigación; y la SFP, que inició cuatro procedimientos sancionatorios contra la firma brasileña, será crucial para saber si México sigue el ejemplo de países que han encarcelado a funcionarios públicos y de Odebrecht, por la misma red de sobornos”.
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