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Cholyn Garza
Cholyn Garza
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Cholyn Garza nació en Veracruz. Radica en Piedras Negras, Coahuila desde 1961. Es licenciada en Desarrollo Humano y Diplomada en Derechos Humanos. Se inició profesionalmente en el periodismo en 1995 en el Periódico Zócalo de Piedras Negras. Le preocupa la problemática social y le apasionan los temás políticos.

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30 Septiembre 2017 04:00:00
México, ejemplo ante el mundo
Pese a todo, el sismo que cimbrara la Ciudad de México, Oaxaca, Chiapas y otras entidades, nos ha dejado algo muy positivo: la capacidad de respuesta de los mexicanos ante la tragedia.

La ayuda llegó en el momento preciso, con una gran disposición de aquellos que deseaban participar ayudando a quienes habían resultado afectados. Ayudar fue el propósito principal y se logró conformar una legión de voluntarios que mostraron su solidaridad, su amor al prójimo, como también su capacidad de organización.

“Este es mi México” pensé, el que no necesita construir muros sino puentes de entendimiento. El México que sabe reir, llorar, cantar y tender la mano al necesitado.

La respuesta fue realmente maravillosa. Muchos sabían que podía haber vida bajo los escombros y sin importar que no se tuviera la protección debida en esos momentos, se dieron a la tarea de mover levantar piedras con la rapidez que se pudiera en la desesperada faena de encontrar al vecino, al familiar, al amigo, a alguien con vida.

Nadie se preocupó por su propia salud, por su seguridad, solo los motivó el ferviente deseo de ayudar y ahí está lo encomiable de la acción. El amor al prójimo se hizo presente. Se fueron sumando voluntades, manos, hasta formar la gran valla que pasaba los escombros que iban retirando.

¡Qué gran país tenemos! ¡Claro que sí! Nadie lo duda.

Fuimos ejemplo ante el mundo. Nadie esperó que llegara la ayuda oficial; los ciudadanos se organizaron y rebasaron a las autoridades que una vez se vieron lentas.

La cadena de mando en muchas ocasiones entorpece en vez de ayudar. En pocas palabras, la burocracia.

De los políticos ¡Ni hablar! Se les vio pero horas después.

Aquí, lo importante y que cabe resaltar es la participación ciudadana tratando de ayudar por el simple hecho de ser útiles a otros. Eso es lo que ha destacado. La manera de responder de los mexicanos ante la tragedia.

El sismo del pasado 19 de septiembre causó mucho daño en edificios. Sin embargo, considero que permitió que los mexicanos nos uniéramos con más fuerza, con gran esperanza en un mejor mañana.

México, es una gran nación, de eso no hay duda. Tierra en la que Dios depositó –a través de la naturaleza- inmensas riquezas.

En cada tragedia todos nos apoyamos; todos nos ayudamos. Hoy, hemos sido ejemplo de fortaleza, está en nuestra naturaleza no dejarnos vencer ante la adversidad. Nuestros valores resurgen acompañados de fe y de
esperanza plena.

Con lo ocurrido, hemos dado muestras de que podemos caer pero nos levantamos. Todos estamos dispuestos a tendernos la mano para ponernos nuevamente de pie.

Lo estamos demostrando y seguiremos haciéndolo.

Aunque el dolor nos invada y las heridas por la pérdida de tantas vidas estén aún sin cicatrizar, estamos conscientes que hay mucho por hacer. Hoy más que nunca nuestros hermanos de los estados que fueron terriblemente castigados nos necesitan. La naturaleza se encargó de mostrarnos la marginación y el olvido a algunas comunidades.

También sabemos que cientos de familias se han quedado sin hogar y por lo tanto hay que redoblar esfuerzos para construirles una vivienda digna y volver la mirada a ellos para que tengan una mejor vida.

De las tragedias también se aprende. El sismo nos dejó a todos una gran lección. Aprendimos o recordamos que todos somos iguales y que una desgracia no respeta a nadie.

Por lo tanto todos podemos necesitar de todos. Nadie debería mirar con aire de superioridad a un semejante creyéndolo inferior porque ya quedó demostrado de lo que cualquiera es capaz de hacer por un hermano en
desgracia.

Aprendimos que los jóvenes, nuestros maravillosos jóvenes, utilizando las herramientas modernas, pueden enarbolar la bandera de la solidaridad, de convocar a las masas, todo por ayudar.
México es un ejemplo ante el mundo, sin duda. Somos una gran Nación, dispuestos sus hijos a levantarnos cuando caemos y a tender la mano al caído para ayudarlo a ponerse de pie. Eres grande México, muy grande.

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