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Sonia Villarreal
Sonia Villarreal
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Licenciada en Ciencias de la Información y Comunicación. Regidora en el Ayuntamiento de Piedras Negras. Secretaria General del Comité Municipal del PRI. Secretaria Técnica del Ayuntamiento. Directora General de Desarrollo Social en el Municipio. Directora del Registro Público de la Propiedad y del Comercio. Secretaria de la Secretaría de las Mujeres en el Gobierno del Estado de Coahuila de Zaragoza. Actualmente Diputada Local por el XVI Distrito Electoral, y Presidenta del Comité Municipal del PRI.

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27 Agosto 2016 04:00:01
Michelle
Michelle Obama se ha vuelto una figura de empoderamiento femenino en todos los aspectos. Su posición política, ha ayudado a que sus ideas de equidad, valor y respeto entre géneros, den la vuelta al mundo durante los años que ha sido primera dama.

Simpatía, calidez, carisma, y compromiso son unas de las muchas cualidades que podemos asociar a ella. Sin duda alguna, Michelle es una de las mayores exponentes del feminismo internacionalmente, ella rompió con el estereotipo de lo que la esposa de un presidente puede hacer, pues hizo mucho más de lo que se esperaba y se había hecho hasta el momento en la historia de Estados Unidos.

De eso se trata el feminismo, de acabar con un sistema estereotipado y muchas veces discriminatorio hacia las mujeres. De dejar de pensar en la mujer como “la persona que está detrás de un gran hombre” y aceptarla como un ser autónomo, capaz de tomar sus decisiones y ser independiente y empoderarse.

El empoderamiento, esa palabra tan “rara” que muchos hombres rechazan y que a la mayoría le suena tan mal, debiera convertirse en parte de nuestra vida cotidiana, porque no se trata de superioridad, imposición o rebeldía, es un asunto de derechos y de igualdad.

Es un proceso individual y personal de toma de conciencia de las mujeres sobre su propia situación, de sus derechos, de sus fortalezas e intereses, que les permite consolidar su autonomía personal.

El primer paso es un cambio cultural y como todos los cambios, necesita su tiempo. Tiempo para entender, aceptar, reflexionar, para querer, porque cada mujer debe elegir primero desde lo individual para desarrollar habilidades, aumentar la confianza y fortalecer la autoestima.

Si alguien sabe de proceso ese es el movimiento feminista. Hombres y mujeres que frente a la desvalorización social de lo femenino, trabajan y rescatan el valor y el orgullo de ser mujer, rompen estereotipos, educan a las nuevas generaciones bajo el principio de igualdad, sin roles tradicionales de género, esa es la manera de fortalecer una meta colectiva para cambiar la sociedad.

Así es como se llega al empoderamiento colectivo. Partiendo de un proceso personal, para llegar a un proceso común, mediante el cual los intereses de las mujeres se relacionan, se unen y entre todas, se construye un cambio social.

Claro que no es fácil cambiar una cultura milenaria, precisamente esta semana, una amiga me decía que para su esposo, esto son inventos de las mujeres para evadir sus responsabilidades, o hacer “lo que les da la gana”, que eso del empoderamiento y el feminismo son palabras que justifican el querer ser como los hombres, pero no es así. El empoderamiento desde un sentido feminista, no es que las mujeres busquen el control dentro de sus hogares, desentenderse de sus hijos, salir a beber todas las noches, o volverse un “macho”; es trabajar en la toma de conciencia y de valor propio, es abandonar viejos roles y estereotipos, ejercer nuestros derechos. Eso hace Michelle Obama, romper con lo tradicional.

El objetivo del feminismo y del empoderamiento de la mujer, es conseguir una sociedad en la que las personas seamos iguales, con relaciones respetuosas, felices, de calidad y de buen trato entre mujeres y hombres..…Y tú ¿Qué opinas?
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