×
JC Mena Suárez
JC Mena Suárez
ver +

" Comentar Imprimir
24 Mayo 2018 04:00:00
Mitos, verdades y conspiración
La industria alimentaria en el mundo ha generado mitos y verdades en torno a insumos como la leche, el azúcar y el pan. Ha sido tan fuerte su impacto que por cada desventaja aumentada en estos alimentos, surge un sustituto. Es como una teoría de la conspiración, donde los buenos ahora son los malos y los malos ahora son los buenos, pero vale la pena recordar a Hipócrates (460-377 a.C.), padre de la medicina moderna: “Que tu alimento sea tu medicina, y tu medicina tu alimento”.

En torno a la alimentación y sus diversos puntos debatibles hay todo un bosque de datos no concluyentes en los que sólo queda una idea clara: el riesgo para la salud es el exceso de consumo y no el producto en sí.

Un alimento sujeto a la alta conspiración y los estudios más diversos es la leche, a la cual se atribuyen ventajas y desventajas: que es buena porque evita la osteoporosis, lo que es una falsedad; lo que sí es una verdad es la facilidad para incrementar el colesterol. A cambio, ahora se tiene una gran variedad de variedades de leche: deslactosada, de almendra, de soja o de arroz, todas propuestas por los grandes productores de lácteos en el mundo.

Y, sin embargo, hay detractores de la leche como la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, que en su guía de nutrición recuerda que si bien el calcio es importante en la dieta, la leche no es la única y mejor fuente posible de este mineral, según cita Héctor Barnés en El Confidencial.

El azúcar es otro de los productos denostados, descalificados, satanizados y calificados de malos, pero ¿saben una cosa?: el azúcar es natural y no es en sí el malo, sino el abuso en su consumo. El azúcar proviene de la caña de azúcar o de la remolacha. Difícilmente se podría consumir en su estado original, por lo cual necesita procesarse para obtener el azúcar común de mesa (sacarosa). Cuanto más blanca es el azúcar, mayor es también su pureza y su grado de refinamiento para los diferentes usos.

En este momento, el mercado internacional ofrece más de 70 diferentes productos alternativos naturales y artificiales al azúcar natural. Al igual que todos los alimentos, el azúcar debe ser consumida con moderación y en el contexto de una alimentación variada y equilibrada.

Otra víctima de la mala fama alimentaria es el pan en sus diversas presentaciones: el francés, el bolillo, de caja, artesanal, de granos, integral y un largo etcétera. Para que usted adelgace, debe dejar de comer pan, dicen algunos nutriólogos o dietistas, pero el pan es un alimento que se ha comido desde hace miles de años y nunca se ha sabido de muertos por consumir pan y sí por beber agua contaminada.

El pan es un producto rico en hidratos de carbono, ácido fólico, vitaminas del grupo B, minerales y proteínas de origen vegetal. Los expertos recomiendan a personas que desean bajar de peso, consumirlo tanto en el desayuno como a media tarde. Lo importante es que sea una cantidad moderada.

Es tan “malo” el pan, que los diputados en México le fijaron un impuesto y lo consideran un alimento “chatarra”. ¡Caray!¡ Y ahora los “cuidadores” de la salud producen pan sin gluten cuando desde hace cientos de años el pan no tiene gluten y no había personas con intolerancia al gluten sino hasta el siglo 21.

No existen alimentos ni nutrientes culpables por sí mismos de provocar enfermedades, pero se deben evitar los excesos y llevar un estilo de vida activo para prevenir enfermedades como la obesidad y la diabetes, entre otras, expone Infobae.
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2