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Gerardo Hernández
Gerardo Hernández
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19 Abril 2017 04:00:00
Moreira I: la desmesura
Siete años antes de Trump. Ensayo sobre la Imbecilidad, de Aaron James, el médico y político inglés David Owen publicó En el Poder y en la Enfermedad. La obra aborda los males que han afectado a jefes de Estado y de Gobierno en el último siglo y la repercusión de sus decisiones en la vida de millones de personas. También observa el síndrome de hybris y las alteraciones que provoca en los hombres del poder. El concepto, de origen griego, equivale a desmesura. “No hace referencia a un impulso irracional y desequilibrado, sino a un intento de transgresión de los límites impuestos por los dioses a los hombres mortales y terrenales” (Wikipedia).

“En la Antigua Grecia (la hybris) aludía a un desprecio temerario hacia el espacio personal ajeno unido a la falta de control sobre los propios impulsos, siendo un sentimiento violento inspirado por las pasiones exageradas, consideradas enfermedades por su carácter irracional y desequilibrado, y más concretamente por Ate (la furia o el orgullo). Como reza el famoso proverbio antiguo, erróneamente atribuido a Eurípides: ‘Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco’” (ibíd.)

Los jefes de Estado y de Gobierno suelen ocultar sus enfermedades, pero el secretismo da pábulo a todo tipo de interpretaciones. Las redes sociales y algunos medios de comunicación, por ejemplo, han atribuido lo macilento del presidente Peña a un cáncer, versión desmentida por Los Pinos. Con respecto a la depresión y la enfermedad mental, Owen advierte “están extendidas y no pueden ser consideradas como una incapacidad automática para desempeñar un cargo público”.

Pero “cuando un dirigente político se comporta de un modo que el público no sólo desaprueba, sino que además interpreta instintivamente como la consecuencia de un cambio de su estado mental (se dice): el dirigente ha ‘perdido la chaveta’, está ‘desequilibrado’, ‘desquiciado’, ‘fuera de control’”.

El exgobernador Humberto Moreira causó esa impresión en la entrevista con Gelacio Reyes, para La Mejor FM 99.1 de Piedras Negras. Entre gestos, obscenidades y bufonadas, abrió la charla así: “Vengo a tirar chingazos y a revelar secretos de todos los hocicones”. (El video está disponible en https://www.youtube.com/watch?v=3lYry-z53X8).

Owen previene: “Aun cuando quizá no sean manifiestos en su conducta suficientes síntomas para respaldar un diagnóstico profesional de enfermedad mental, el público está convencido de que el dirigente no está simplemente cometiendo errores, sino que da muestra de algún género de incapacidad mental para tomar decisiones racionales. Aquí, el lenguaje médico sirve de poco aún. Nos vemos obligados a hablar en términos más tradicionales (…). Uno de esos términos (…) cuyo uso por parte de las gentes es, a mi juicio, totalmente legítimo, es ‘megalomanía’”.

Para diagnosticar el síndrome de hybris, agudizado por la permanencia en el poder, el autor enlista 13 síntomas, pero sólo bastan tres o cuatro para presentar este tipo de desmesura psicológica. Por ejemplo: “una inclinación narcisista (…) (…); una (…) tendencia a la exaltación; una identificación de sí mismos con el Estado hasta el punto de vista de considerar idénticos los intereses y perspectivas de ambos; excesiva confianza en su propio juicio y desprecio del consejo y la crítica ajenos; inquietud, irreflexión e impulsividad; pérdida de contacto con la realidad”.

El lector tiene bases para diagnosticar a Humberto Moreira.

Nota. Hoy a las 19:00 horas será el primer debate de los candidatos al Gobierno del Estado, pero tal parece que el Instituto Electoral de Coahuila no quiere que nadie se entere.
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