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Alma Carolina Viggiano
Alma Carolina Viggiano
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La legisladora es originaria de Tepehuacan de Guerrero, Hidalgo, es abogada por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y tiene especialidades en las materias civil, procesal civil y mercantil en la Ciudad de México, así como diversos diplomados en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y en el Centro de Investigaciones y Docencia Económica (CIDE). Ha sido secretaria general del PRI en Hidalgo y coordinadora estatal de campaña de Miguel Ángel Osorio. Anteriormente ha sido diputada local por el Distrito XV y diputada federal por el 01. Fue la primera mujer en prsidir el Tribunal Superior de Justicia de Hidalgo; fue integrante fundadora del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial. Fue coordinadora estatal de la Comisión Interinstitucional para el Nuevo Sistema de Justicia Penal en Hidalgo; secretaria de Planeación y Desarrollo Regional y secretaria de Desarrollo Social en la misma entidad. Escribir a: [email protected]

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01 Agosto 2016 04:09:09
Mujeres: símbolo de la libertad y la paz en el mundo
Esta semana, en Estados Unidos, el Partido Demócrata nominó a Hillary Clinton como su candidata para la elección presidencial de una de las naciones más poderosas del mundo. Un suceso histórico, por tratarse de una mujer y porque el contexto político de ese país ha evidenciado que la opinión pública se encuentra muy dividida.

Realmente no es habitual que una mujer encabece el gobierno de un país entero pues son pocas las que lo han logrado y la mayoría son de países en vías de desarrollo. En América Latina, las mujeres que han ganado una elección presidencial han sido: Michelle Bachelet, de Chile, en dos ocasiones; Dilma Rousseff, de Brasil; Cristina Fernández, de Argentina, y Laura Chinchilla, de Costa Rica.

De los países desarrollados, Angela Merkel es, quizá, la mujer más influyente del mundo actual por ser la canciller o jefa de Gobierno de Alemania desde el 2005, no obstante, el Reino Unido ha contado con mujeres emblemáticas como Margaret Thatcher, que ejerció el cargo de primera ministra desde 1979 hasta 1990, así como la princesa Diana y la reina Isabel.

Las estadísticas señalan que, de todos los países que existen, solamente en poco más del 10% gobierna una mujer, una cifra poco alentadora pero que refleja que el mundo continúa con el proceso de cambio que ha disminuido la brecha entre hombres y mujeres.

La integración de las mujeres en la vida pública de las naciones es fundamental porque durante muchísimos años hemos sido receptoras de las decisiones que toman los hombres y, en gran medida, esa ha sido la principal causa de la desigualdad. Hoy estamos ante la oportunidad de que, en muchos ámbitos, tanto en lo público como en lo privado, seamos nosotras quienes tomemos las decisiones que nos afectan y que construyamos, junto con los hombres, el mundo que queremos.

La nominación de Hillary Clinton es trascendental porque es la primera candidata de un partido que tiene 240 años de existencia en Estados Unidos y con mayores posibilidades de ser una líder mundial que, a diferencia de Donald Trump, simboliza la libertad, la tolerancia y la democracia. De ser electa, reflejará que su participación fue decisiva para que el país más poderoso del mundo no adopte el odio y la intolerancia como una de sus principales banderas.

El presidente Barack Obama expresó algo muy importante que manifiesta lo que está sucediendo con otras mujeres que se dedican a la política en diferentes regiones del mundo y de los países: ni él mismo, ni Bill Clinton, estaban tan preparados como Hillary cuando llegaron a la Casa Blanca.

Hillary, a diferencia de Trump, tiene experiencia en distintos espacios: es abogada, fungió 12 años como primera dama de Arkansas y, posteriormente, se desempeñó durante ocho años como primera dama de Estados Unidos, no obstante, ella ha brillado con luz propia, pues fue la primera mujer senadora de Nueva York, es la 67 secretaria de Estado de Estados Unidos y durante ese periodo lideró la postura norteamericana frente a la primavera árabe. Además, su participación fue decisiva en el golpe final a Osama Bin Laden y en distintas intervenciones militares de su país. Es decir, ha mostrado su temple y formación sólida.

Sin duda, hoy está ante la prueba más delicada de su carrera pues, como dijo el propio Obama, más que una decisión entre la izquierda y la derecha, es casi una decisión existencial, pues están en juego los valores de los norteamericanos e incluso la democracia misma.
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