×
María del Carmen Maqueo Garza
María del Carmen Maqueo Garza
ver +
Coahuilense, médico pediatra, apasionada de la palabra escrita. Desde 1975 ha sido columnista en diversos periódicos regionales. Bloguera a partir del 2010. Participa activamente en el Taller literario “Palabras al viento”. Tiene varios libros publicados. Inquieta por la problemática social, en particular la relativa a nuestros niños y jóvenes. Sus colaboraciones invitan a asumir que la resolución de esos problemas es tarea común para todos. Su blog: https://contraluzcoah.blogspot.com/

" Comentar Imprimir
24 Junio 2018 03:00:00
Narrativas del ego
Contrario a mi sentir habitual cuando me dispongo a escribir la colaboración dominical, esta vez me encuentro apabullada. Como si para mi juego de póker me hubieran dado tantas cartas que no hallo cómo organizarlas, y hasta pienso en declinar esta vez.

La actuación de algunos mexicanos en Moscú es vergonzosa. Atacar, hace unos días, a Alemania por algo tan elemental como un triunfo en la cancha es una bajeza. Quemar la bandera germana, tratarla con lascivia, o gritar a coro palabras ofensivas contra el portero del equipo contrario denotan ignorancia y estupidez.

El segundo elemento que me tunde en lo emocional es lo que viene sucediendo en la frontera con los Estados Unidos de Norteamérica. Niños que son separados de sus padres, mal clasificados y canalizados de manera descuidada, lo que posiblemente impida que vuelvan a reunirse con su familia. Pequeños hasta de 8 meses colocados en confinamientos indignos para cualquier ser humano. Yo sé que la iniciativa de seguir haciéndolo ha sido suspendida por el propio Trump, pero esos niños que ya fueron separados de sus padres, ¿qué destino van a tener? Una cosa es clara, no se necesita mayor conocimiento para entenderlo: si esas madres están saliendo de manera intempestiva de su país de origen arriesgándolo todo, es porque lo que ahí sucede es más terrible que cualquier escenario imaginable.

Imposible negar que las crisis migratoria golpean fuertemente la economía de las naciones de acogida. De igual manera como pasa ahora, ya sucedió en Norteamérica hace 70 años, y lo vienen viviendo diversos países europeos, las partidas presupuestales no alcanzan para dar abasto a esas crecientes poblaciones de refugiados, entonces habrá que buscar estrategias para resolver los problemas en los países de origen. Pero hay que decirlo muy claro, marcar para siempre la infancia de esos pequeños no representa ninguna solución.

Lo más doloroso del caso es la cadena de reacciones que dicha iniciativa generó, desde racionalizaciones de diversos funcionarios apelando a la Constitución o a la Biblia para justificar su modo de proceder, hasta violencia verbal en medios. Recogí expresiones publicadas en un chat a partir de la imagen icónica del pequeño que llora desde su jaula. Eric Joseph solicita que le saquen los órganos y los donen. Joey le llama “cosa” al pequeño. José Ventura dice: “Macháquenle los dedos para que no esté tocando nuestra jaula”. D. Duran pide que electrifiquen las jaulas, Ian que le coloquen un bozal al niño, y Joey escribe: “Miren al changuito en el zoológico”.

Tanto en las reacciones de los connacionales durante el Mundial, como en las expresiones de estos jóvenes norteamericanos, se percibe el fenómeno de violencia grupal a partir del anonimato. Ese sentirse amparados por el grupo para atacar despiadadamente como una diversión.

“Función social” es un término asociado con los medios de comunicación, pero que en lo personal hallo aplicable a muchas actividades del quehacer humano. Es una forma de medir qué tanto actuamos tomando en consideración el bien común, esto es, si lo que yo hago genera algún beneficio para los demás, si mi actuación no les provoca daño. En una sociedad tan enfocada a las narrativas del ego, olvidamos incluir en nuestra actuación este aspecto que debía de ser un principio universal de conducta.

No pretendo sugerir que nos convirtamos en la Madre Teresa de Calcuta, pero sí que cada uno de nuestros proyectos contemple dentro de sus propósitos, el bienestar de los demás. De este modo, aspectos como el comportamiento en eventos deportivos y el respeto por los derechos de los niños migrantes, dejarán de ser los gravísimos problemas de nuestro tiempo.

María del Carmen Maqueo
contraluzcoah.blogspot.com
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2