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JC Mena Suárez
JC Mena Suárez
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20 Diciembre 2018 04:00:00
Navidad 2018
La gran fecha decembrina está a sólo unos días y es motivo para que las familias nos reunamos en torno de una mesa con las delicias de la más pura tradición de la época o bien para lo que nos alcanzó.

Si la cena a disfrutar es estrictamente familiar, es decir, sólo los de la casa, el desembolso será de 800 a mil 200 pesos, dependiendo de lo que usted desee cenar: pavo para 12 personas, mil 200 pesos con su acompañamiento, pero con postre se eleva a mil 500 pesos en una preparación muy, muy regateada. Pero si usted se decide por un paquete de pierna o lomo para seis personas, el desembolso será de 800 pesos y con postre se eleva a mil 100.

Todo lo anterior significa que en la cena navideña se destinará entre 25 y 20% del salario de un trabajador de nivel operario que obtiene al mes una remuneración de entre 5 mil y 6 mil pesos.

La comercialización de una docena de tamales en este momento es de entre 80 y 90 pesos en promedio, lo que significa que por 10 docenas habrá de pagarse 800 a 900 pesos, ahorrando todo el proceso de elaboración, esto equivale a tres días de trabajo de un operario.

Aunque falta la bebida a tomar, como un champurrado, dependiendo de la calidad de lo que se tome será lo que se invierta, esto es, un mínimo de 300 pesos, más las cremas con las que se acompañan los tamales, así que cenar tamales implicará unos 900 a mil 100 pesos, que son cinco días de trabajo de un operario.

Una carne asada es quizá lo más costoso de las cenas que se ponga en las mesas porque si se decide por un t-bone, rib eye, tomahawk, arrachera, cowboy steak u otro corte, el kilo de cada uno de ellos va de 149 pesos el más barato, a mil 460 el más caro. Además hay que sumar el carbón, salchichas, quesadillas, cebolla, salsas, frijoles y bebidas. Todo esto implica un desembolso mínimo de 2 mil pesos para una familia en donde se compren 3 kilos de alguno de los cortes.

Todo el comelitón tiene sentido por la reunión familiar que se tiene y la convivencia que consigo trae, incluso se justifica el desembolso, pero debemos de tener cautela en la parte económica, ser mesurados y evitar gastar de más, algo que en estas fechas no se da mucho. Recuerde que después de estas fechas pasamos del gozo al pozo porque nos quedamos desfalcados y con los precios de los alimentos y demás insumos encarecidos y de lo que no nos dimos cuenta por el frenesí de la fiesta.

Hoy la prudencia debe de ser un elemento por estar en nosotros y ser cuidadosos con el dinero extra que llega a nuestra economía y hacer sólo lo justo para cenar porque todos vamos por el recalentado, pero incluso esta tradición tan mexicana tiene su parte no saludable. Hay dos alimentos con los que se debe de tener cuidado como el pollo y el arroz, los cuales tienen una bacteria que es resistente a casi todo y al recalentar la exposición a ellas es potencial, por lo que la mejor decisión es cocinar sólo la cantidad de piezas querida y consumir en el momento el pollo y el arroz.

Los demás alimentos pueden tener sólo hasta una recalentada porque se exponen a las diferentes bacterias que se encuentran en el ambiente y a las cuales son potencialmente sensibles.

Por lo tanto, en plena temporada navideña es vital considerar con la prudencia que nos caracteriza el cuidado de la economía personal, nuestras finanzas y comprar sólo los alimentos necesarios para evitar una afectación a la salud por el tradicional recalentado.

Excelentes fiestas y lo mejor para esta Navidad.
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