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Guillermo Robles Ramírez
Guillermo Robles Ramírez
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Licenciado en Comunicación en la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna, Posgrado el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Monterrey, Director General de la Agencia de Noticias SIP, Premio Estatal de Periodismo en el 2011 y 2013 en la categoría Columna de Opinión, reconocimiento de labor periodística de la Unión de Periodistas del Estado de Coahuila, Presea Trayectoria "Antonio Estrada Salazar" 2018

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15 Octubre 2018 02:26:00
No son parques de diversiones
El sector salud es uno de los rubros más importantes para cualquier país, y aunque años antes se encontraba como en la primera preocupación entre los mexicanos, en estos momentos está en segundo plano ya que la preocupación en torno al tema de seguridad es el que ocupa el primer lugar en la cabeza de todos los ciudadanos.

No se puede negar que el gobierno mexicano siempre ha sido muy noble en muchos aspectos y durante años. El tema de la salud ha estado dentro de la agenda del gobierno federal, estatal y municipal.

Un ejemplo de ello está la creación de los Hospitales Generales, también conocidos como clínicas de urgencias creadas en cada entidad federativa sin importar el color del partido político por el que esté gobernando el estado o municipio, pero también sucede lo mismo a la inversa, es decir, cuando a la administración federal está pintado de tricolor o de azul, éstas siguen funcionando y también se continúan construyendo más Hospitales Generales.

Las obras y programas federales son nobles, sin embargo, su mayor defecto es la misma gente que carente de toda conciencia hace que fracasen, otros hacen mal uso de ello.

Un ejemplo de ello en algunas entidades federativas, fue ya hace algunas administraciones pasadas con aquel monedero en una tarjeta de débito entregada a las familias de pocos recursos para recibir alguna ayuda, pero el mal uso de estas más el abuso, ya que había personas que con mañas se hicieron acreedores de hasta cinco o más tarjetas, cuando solo les correspondía una.

Lo mismo sucedió con aquel programa federal para que la gente que tenía ganas de poner un “changarrito” tuviera dinero y una vez autorizado el trámite simplemente no lo hacían quedándose con el dinero y en otros casos quienes sí pusieron su negocio, nunca fueron para regresar el préstamo.

El abuso y la avaricia ha sido uno de los peores motivos por el cual esos programas sociales se han visto afectados y por consiguiente cancelados.

Lo mismo está ocurriendo con el Hospital General y sus clínicas ambulatorias o de emergencias construidas desde la edificación y equipamiento nuevo que muchos hospitales privados ya hubieran deseado haber tenido.

En el caso de la creación de estos centros de salud fue destinado principalmente para todas aquellas personas que no tuvieran un seguro médico privado e inscritos al Seguro Social.

Existen muchas personas que se encuentran desempleados por la dura situación económica por la que está pasando el país, pero también todas aquellas gentes que trabajaban como independiente o sea trabajadores informales o

laboristas que les son negados dicha prestación como todos los taxistas o choferes del transporte público.

En pocas palabras toda la población que no sea derecho habiente al Instituto Mexicano del Seguro Social, puede recibir atención médica por parte de los nuevos centros de salud puestos con inversión estatal y federal.

Pero a la población en general se les pide que cuiden estas instalaciones y no abusen con el llevar a toda la familia cuando solamente se trata de un solo paciente ya que si no saben en donde dejar a sus hijos y mucho menos el cuidarlos hace mucho más difícil la funcionalidad de estos nobles Hospitales Generales que como lo dice su nombre son centros de salud y no parques de diversión para llevar a toda la familia incluyendo a los suegros y abuelos. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria “Antonio Estrada Salazar” 2018) http://www.intersip.org

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